jueves, 2 de mayo de 2013

HONORES A LUIS SOLER (I)

Sonó mi teléfono y me sorprendí cuando vi quién era. Hacía meses que no hablaba con él a pesar de que teníamos pendiente una o varias citas en su casa. Fue la semana pasada. Mantuvimos una larga conversación en la que me habló de su salud. Por suerte para el flamenco está mejor que bien. Recuerdo que la última vez que fuí a su casa su estado de salud era bastante delicado y mis pensamientos se encaminaban a que la enfermedad iba a más. Me contó ayer que tras un cambio en el tratamiento había mejorado mucho y por  eso no me había llamado antes. Ni yo a él. Ahora es el de siempre. Vivo, feliz, trabajador incansable, amante del flamenco y maestro de tantos. 
Me niego a creer cuando hablo con aficionados, sobre todo los localistas de ciertas zonas de Andalucía y acreedores de que sus comarcas cantaoras son la matriz/cuna del cante o simplemente del flamenco, no hayan seguido a este 'maestro del flamenco' o no hayan aprendido y estudiado sus libros. Lo llamo maestro porque considero que es el mejor adjetivo que lo define. Un maestro es aquel que, principalmente por vocación, enseña. Y por tanto dispone de grandes conocimientos para enseñar. En Jerez la palabra 'maestro' es casi que tabú. Pues este maestro, del que hemos aprendido la mayoría de los aficionados bien puede presumir de que lo es. Aunque su modestia no se lo permita. A pesar de que su intención no sea la de enseñar. Pero la realidad es asi.
Recuerdo cuando comenzó mi andadura periodística y de labor de crítico/cronista flamenco que en ocasiones cuando leía una reseña de cante, el crítico mencionaba que tal o cual cantaor había hecho soleá por el estilo de Serneta 1, luego Paquirri 3 y el remate de Joaquín el de la Paula 3. Aquello parecía una quiniela. Pero ya se advertía que era seguidor de este maestro. Maestros hay muchos pero del que hoy les hablo lo es para la mayoría. La inmensa mayoría.
 Hasta 1992 no se había dedicado un estudio tan minucioso y con tanto rigor de una parte de la flamencología. Por título 'Antonio Mairena en el mundo de la soleá y la seguiriya'. Dos autores. Sobrino y tío. Tio y sobrino. Inmensos aficionados que por su afán de descubrir, de investigar, de aprender acometieron lo que en palabras de un amigo aficionado jerezano sería 'La biblia del cante'. Considero excesiva esta frase por la limitación de este trabajo al cante por soleá y seguiriya pero hasta la fecha ha sido el estudio con más rigor del cante que se ha hecho. 
Recuerdo ahora que hace ya cinco años hablé con una directora editorial para publicar una investigación, y su respuesta fue que 'a pesar de ser un tema de gran interés para el flamenco, iba a ser un libro que no se vendería, por no ser comercial'. Dicho esto me invitó a que escribiera un libro sobre la soleá. Vaya sorpresa. ¡Un libro de la soleá!. Poco, muy poco se puede aportar a este libro. Nuevos datos van saliendo pero con cuentagotas que alteren el contenido del mismo. (por suerte la flamencología y el caracter científico que va adquiriendo hacen que haya cambios. Bienvenidos sean) Les hablo de 'El Libro Verde' que lo llaman los aficionados por tener sus pastas verdes. No me explicaré como siendo esta editora aficionada al flamenco me propone aquella tarea. Porque conocía el libro. ¿Quién no lo conoce en el flamenco?


Me voy de tema... Como decía al principio y tras esta llamada, decidimos concertar una cita. Una cita de amigos. Porque por suerte para mi, es un amigo. Asi que el miércoles 1 de mayo, dia del trabajo, me fui a Málaga, a su casa, a pasar el día. A trabajar. A aprender. A compartir. A disfrutar.
 Mi premisa siempre que nos hemos visto es la misma. No abrir la boca y absorber. Aprender a disfrutar de su palabra, de su sabiduría, de su poesía. Quién me conozca y lea esto pensará que es mi único maestro y que le idolatro. Nada más lejos de la realidad. Idolatro su labor y sobre todo su persona. Su afición. Podré estar o no de acuerdo en algunas de sus afirmaciones y/o convicciones y para ello ya las discuto amigablemente con él cuando nos vemos, pero cuando me comentó en esa llamada la iniciativa de sus amigos me alegré y lo primero que pensé fue: 'tengo que escribirle unas palabras'. 
Reconozco que mis años y mis vivencias en Jerez han influido en mis gustos, pero soy de esos que escucha de todo, sea bueno, o menos bueno. 
Tras llegar a su casa, nos pusimos manos a la obra. Compartir. Compartir palabras, proyectos, música. Su hemeroteca es envidiable. Miles y miles de discos de pizarra,de vinilo, cd, cassettes, directos de festivales, fotos, carteles, poemas, se amontonan con orden preciso en su ordenador, en sus discos duros. Y que los comparta es todo un privilegio. Ayer fui yo el beneficiado pues me llevé a casa una pequeña parte de su discoteca. Queda pendiente volver a vernos y 'pasarle' mis discografía. A pesar de ser amplia, dudo que aporte demasiado a sus 8000 placas de pizarra, sus más de 160 horas de festivales en directo de Mairena, sus miles de cd, cassettes y vinilos etc. etc. Mi discografía se limita a unos miles de discos de cd y a unos cientos de grabaciones en cilindro. Por otro lado es una alegría poder aportar los cilindros que tengo a su extensa discografía. 
Tras pasar el dia en familia, con su mujer Isabeli, (a la que agradezco siempre su amabilidad y su trato) y con su hija Marisa (su hijo Hugo de apenas 5 años me dio un repaso jugando al ajedrez) uno se va con la satisfacción de haber pasado unas horas en casa. Como el estudiante que está en el extranjero y vuelve a casa en el puente.
Un nutrido grupo de aficionados capitaneados por Joaquin Barrera están promoviendo que se le otorgue para el año próximo la Medalla de Andalucía. Y no es para menos.
 Su labor en el campo de la investigación es equiparable (al menos para mi) con la de otros  poetas, literatos, científicos o médicos o músicos. Estamos hablando de cultura y su interés por ampliar y aportar información a la cultura andaluza es digna de elogio. A la música nuestra. 
Para ello han habilitado un blog y un perfil de facebook para que los aficionados se adcriban. Falta hace.  


Tras comernos un buen solomillo en un restaurante cercano, me contó decenas de anécdotas y vivencias de su padrino Pepe Yuste y de su padre. Grandes aficionados al flamenco, que compartieron noches con artistas de la talla de Manuel Torre, Chacón, Niña de los Peines, Cojo de Málaga, Niño Cabra, Centeno... Un lujo escuchar vivencias de primera mano, transmitidas en primera persona por su padre. 
El dia terminó sobre las ocho, hora en la que me marché para casa con la ilusión de volver a vernos en breve. Nuestro amigo común Juan José Téllez lo llamó antes de marcharme para concertar una cita con él al dia siguiente. ¡Su casa es un centro de peregrinación!
Quedó pendiente un café con mi amigo y compañero Jose Manuel Rojas en Málaga. ¡Pa la próxima!
Por otro lado, está en plena presentación de su nuevo libro ' Reflexiones del flamenco y de flamencos'. Un libro repleto de artículos, semblanzas y textos que ha publicado a lo largo de su trayectoria flamenca. Intentaremos traerlo en el mes de junio a Granada, a la Peña a 'La Platería' para que lo presente, por lo que quedan invitados. Les informaré de la fecha.



Para aquellos que no lo conozcan les invito a que busquen referencias de él en internet, que entren en el blog que le han hecho, que visiten su perfil de facebook y a que se aficionen al flamenco. Y por supuesto que voten para que obtenga la Medalla de Andalucía.
Ya la tienen David Bisbal, Alejandro Sanz e Isabel Pantoja (que se la han quitado por ladrona). ¿Que han aportado los dos primeros a Andalucía?
 ¿Que ha aportado nuestro Luis Soler para merecerla?- Las comparaciones son odiosas... Ahi lo dejo...

(continuará...)







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