jueves, 12 de diciembre de 2013

DESENCUENTROS FLAMENCOS DE GRANADA

Cada dia uno entiende menos que pasa con el flamenco de Granada.
 Son quejas continuas de todos los sectores implicados. Los artistas, que no hay trabajo, los representantes de artistas y manager de estos, que la 'agencia andaluza de contratación pública' del flamenco se salta a la torera los cauces para dar trabajo, los periodistas, críticos flamencos etc que no los tratan con un mínimo de respeto en los festivales, los flamencólogos que nos lo llaman a ellos para dar conferencias y si a sus enemigos del gremio. Y así un no parar de quejas, todas ellas con cierta razón. 
En esta ocasión me ceñiré exclusivamente al ámbito que me toca de lleno. 
No tenía ninguna intención de escribir acerca de este tema, pero llega un momento en el que la gente se cansa. Y no sólo yo, sino la práctica totalidad de mis compañeros. 
Ha sido la disertación escrita de mi compañero y amigo Jorge Fernández Bustos la que me ha hecho tomar la iniciativa. Y como él, también mi amigo el fotógrafo Joss Rodríguez. 
En los últimos meses al fotógrafo lo han dejado literalmente 'en la calle' en alguna ocasión. Pasó hace poco cuando Patricia Guerrero presentó 'Latidos del agua' y por diversos motivos no pudo entrar a cubrir el evento.
En el Festival Internacional de Música y Danza que se celebra en Granada durante el mes de julio, también han negado acreditaciones de prensa a medios especializados con la exclusiva finalidad de cubrir eventos, publicar reseñas, críticas, fotos etc. con la única excusa de no tener interés por publicitar ni promocionar el festival, salvo por el diario local.
Todavía estos festivales no se dan cuenta de que acreditar al periodista no es dar una o dos entradas gratis. Aunque así lo entiendan ellos. Son profesionales que, en la mayoría de los casos, preferirían estar en sus casas por la noche, pero que sus jefes, sus periódicos o en última instancia ellos mismos acuden a cubrir espectáculos porque viven de ello y son aficionados antes que nada. Sin embargo, quién gestiona estos temas, es decir, gabinetes de prensa o agencias de comunicación todavía no saben cuál es la función de los periodistas y críticos de flamenco, al menos en algunas que trabajan para festivales granadinos como la empresa Cientodoce comunicación. 
En Granada son apenas cuatro medios especializados quiénes se encargan de cubrir espectáculos flamencos y darles publicidad (SIEMPRE GRATUITA) entre web, diarios locales y blog. 
Creo que deberían darse cuenta que esto que hacen estos por sus festivales no es otra cosas que amén de dignificar una profesión muy denostada, aportar conocimiento, credibilidad y opinión constructiva. Simple y llanamente. 
La última con la que nos hemos encontrado se ha producido con los Encuentros Flamencos de Granada que dirige Juan Andrés Maya. 
Quiénes se encargan de acreditar (entendemos que periodistas y/o profesionales) confirmaron su acreditación para la totalidad del festival con dos localidades. Para fotógrafo y redactor/crítico flamenco. 
Este año, a diferencia de los anteriores han dejado las entradas en taquilla, pues en años anteriores había que esperarse en la puerta del teatro hasta localizar al responsable y que con un gesto de la mano nos dejaran entrar. Sin embargo, las localidades ofrecidas se encontraban en los palcos de la primera planta, angulados y sin la visión fundamental para analizar un espectáculo. Esto resulta cada año más ilógico, cuando ni siquiera el patio de butacas se llena en ninguna de las galas de al menos los dos últimos años. Tan solo cuando actuó India Martinez. Decenas de butacas vacías que una vez comenzado el recital/espectáculo se llenan de los que han comprado entradas de otras zonas del teatro, que bajan al patio de butacas. O no. O incluso de gente que probablemente ni haya pagado su entrada pero entra al teatro por ser amigo o familiar de. No es normal ver como cada día el patio de butacas se llene diez o quince minutos empezado el espectáculo y ver que son las mismas caras. Yo me pregunto: ¿Pagarán su entrada cada día y entran tarde por gusto? No me cuadra. Ni a mi, ni a nadie, y menos al que ha pagado su entrada.
Las dos primeras noches no hubo problemas de ningún tipo salvo la asignación de butacas, que es algo a lo que se le puede restar importancia. O no.
En cartel de promoción de los Encuentros Flamencos figura la actuación de Miguel Poveda para el sábado en el auditorio Manuel de Falla. Pero cuál es nuestra sorpresa cuando acudimos a recoger acreditación/pase para cubrir el espectáculo y nos encontramos con que esta actuación no está dentro de los Encuentros, sino que es el propio Miguel Poveda y su compañía quienes, por cuenta propia, han elegido el sitio y fecha para dar dicho recital, al margen de los Encuentros. Entonces estimado Juan Andrés Maya y responsables del festival, ¿Porque no se toman las mínimas molestias de informar a quiénes les solicitan acreditación de que esa actuación se desarrolla al margen de su festival, para así iniciar por cuenta propia las gestiones necesarias para cubrir esa actuación por parte de los diferentes medios de comunicación?- ¿Porqué la incluyen dentro de su programación y cartel cuando no tienen nada que ver con los Encuentros Flamencos?- No es tán difícil hacerlo. O sí?

Lógicamente, cuando me puse en contacto en el propio auditorio con los responsables de prensa del mismo y con el responsable de la empresa de Miguel Poveda, mostraron su completa indignación ante esta situación, pues ellos tampoco tenían conocimiento de que a priori, los medios de comunicación estaban también acreditados para este evento. 
Mi compañero Joss Rodríguez tuvo que tirar de contactos ajenos al auditorio para poder entrar, casi que pidiendo un favor. ¿Asi que uno va a trabajar y parece que tiene que pedir favores?
Este es el resultado de una mala gestión. Simple y llanamente. 
En mi caso tres cuartos de lo mismo. Luego ustedes nos escriben exigiendo la publicación del evento en tiempo y forma y si el artista de turno no está satisfecho con lo que se publica se atreve a amenazar como hacen algunos artistas. A mi se me caería la cara de vergüenza. Simple y llanamente.
Con el recital de Argentina fue lamentable. Directamente no acreditaron a la prensa. Bueno en realidad si, pero de forma virtual pues la responsable de hacerlo así nos lo confirmó vía e-mail a los que solicitamos acreditación. Pero la realidad fue que al llegar a la puerta se desentendieron. La consecuencia: no pudieron entrar. Señores de la empresa Cientodoce a los que ya me he dirigido por e-mail pero que tras una semana aún no han contestado,  ¿Tienen algo que decir al respecto, o su justificación es presumir de currículum?- No es el momento de hablar de currículum personal, es el momento de demostrar que ese currículum es cierto y que uno es profesional al margen de lo que diga su CV.
Por otro lado, y lo peor de todo esto, es que se organiza con dinero público del Ayuntamiento de Granada. Pero eso sí, el artista contratado va a taquilla, y los rumores llegan hasta decir que un artista se negó a actuar si no cobraba por adelantado por que la noche anterior le dijeron que apenas se habían vendido el centenar de entradas cuando el patio de butacas estaba completamente lleno. Son rumores. Pero ahora me cuadra más eso de que pudiera haber gente que entrara sin entrada una vez comenzado el espectáculo.
Como decía lo peor de todo esto, es que se organiza con dinero público. ¿Quién gestiona este montante? ¿Quién controla las cuentas del mismo? Se pasan cuentas a la concejalía correspondiente de la gestión organizativa y económica de un festival subvencionado con fondos públicos?- pregunto.
En cualquier caso y para no extenderme más, aquí lo dejo. A buen entendendor pocas palabras bastan.
 

sábado, 7 de diciembre de 2013

RESUMEN FOTOGRÁFICO KARIME-IVÁN-ALBA & AMAYA-VARGAS-HEREDIA








KARIME-IVAN-ALBA & AMAYA-VARGAS-HEREDIA

Esta edición de los XIV Encuentros Flamencos de Granada tienen un claro sabor familiar. Familiar  pues son dos familias principalmente las que han copado la casi totalidad de las noches flamencas del teatro en lo que se refiere al baile. Los Maya y los Farrucos.
La segunda gala tuvo la excepción de contar en el escenario con la sobrina nieta de la gran Carmen Amaya, Karime Amaya.
Como dignos herederos de una estirpe flamenca, los más jóvenes de algunas de las mejores castas flamencas se juntaron para demostrar que el futuro del baile está garantizado no sólo en términos genéricos, sino que la esencia que guardan los antepasados de estas familias pasa de generación en generación enriqueciéndose. 
El trío Karime-Iván-Alba nos hizo presagiar que posiblemente viéramos en una misma noche tres estilos propios de danza; tres formas de entender y sentir el baile y tres formas de transmisión. Porque si algo bueno tiene esto del flamenco y del duende es el poder de transmisión que expresa un artista y que viaja hasta el corazón y el alma del que lo disfruta. 

Tras una breve introducción de los tres protagonistas fue Iván quién se responsabilizó de encarar el primer baile (farruca) de la noche con la guitarra de Luís Mariano. 
Sin lugar a dudas, la progresión de Iván en el baile ha sido espectacular. Durante los últimos años, se le achacaba como algo negativo el inequívoco sello familiar de su gente, principalmente de su tío Juan Andrés y las hechuras propias de los Maya. Ya que se trata de sumar y no dividir, Iván, manteniendo la fuerza y el concepto estético aprendido, ha sabido deconstruir su baile y volver ha construirlo en unos modos que nos hacen hablar de un nuevo bailaor. Nuevo a pesar de su larga experiencia. Y lo mejor es que siendo el mismo de siempre ha sabido reinventarse, dar un giro de tuerca a su baile y ser capaz de ofrecer un argumento que va más allá de las fronteras del Sacromonte. 
En su haber un braceo maduro y delicado que se enfrenta a la furia de sus pies; un paradójico encuentro entre la dulzura y la rabia. 


Por otro lado, en su otra intervención en solitario rescató el homenaje a 'Manolete' y Mario Maya por alegrías que ya presentara en su espectáculo 'Yo mismo' y tiempo antes junto a Juan Andrés Maya en el mismo teatro. 
La menor de la saga, Alba Heredia, sigue la estela de sus mayores. Es joven y se encuentra en esa búsqueda de personalidad constante que la diferencie de cualquiera. Su paso por Sevilla fue notorio en la seguiriya, aunque la expresividad melodramática marca de la casa es innegable. A destacar la capacidad de desbrozar el baile con sus brazos y con bata de cola a pesar de no sacarle el partido que se merecía y todo ello empañado por lo ampuloso de sus gestos faciales. 
En contra de lo esperado fue ella la encargada de hacer un homenaje a Carmen Amaya, cuando se lo esperábamos a Karime. 
Con traje blanco y pantalón Alba quiso emular el genio de la del Somorrostro. Tarea árduo compleja al alcance de demasiados pocos. 

La tercera en discordia protagonista, (Karime Amaya) demostró la potencia de su físico y la procedencia genética. De amplios registros, se detuvo en la utilización de sus pies como recurso no sólo efectista sino como eje vertebrador del contenido escénico y corporal de la soleá por bulería. 
En el apartado musical, la guitarra de Luis Mariano y de Justo Fernández 'Tuto' apoyaron magistralmente tanto el baile como el cante de Manuel Tañé y Simón Román (al margen de las tonás que interpretaron) y la impecable percusión de 'Cheyenne' y 'El Moreno'.
 La fiesta del fin se terció por rumbas y la noche con la mejor compañía posible.





miércoles, 4 de diciembre de 2013

FARRUCA Y CARPETA. LA FUERZA DE LA HERENCIA

Tras un par de años de capa caída, los Encuentros Flamencos de Granada parece que remontan con un cartel de lujo y al menos en la primera velada, con una asistencia de público notoria. Ya publicamos reseñas del año pasado en las que criticábamos duramente a la afición granadina por no asistir a eventos flamencos de calidad y máxime cuando esta misma afición criticaba que no había espectáculos ni festivales de calidad en Granada. Pues aquí los tienen señores.
A pesar de que carteles de años anteriores tenían la calidad suficiente para llenar el teatro Isabel la Católica, recordemos sólo por citar una noche, como la artista jerezana Tomasa Guerrero 'La Macanita' apenas vendió 50-60 entradas. 
Bien es verdad que la crisis ha dinamitado el sector de la cultura y el flamenco más aún, pero de ahí a no acudir a prácticamente ningún evento flamenco va un tramo. Una autopista. 
En cualquier caso, el inicio del festival arrancó sobresalientemente bien en cuanto a calidad artística y respuesta del público.  


La Farruca, matriarca del clan Montoya y por defecto la de sus hijos los Fernández Montoya (veáse, Farruquito, Farru y Manuel 'El Carpeta') abrió el telón del coliseo granadino. 'Herencia' no fue sino un mínimo esbozo de las vivencias diarias de esta saga flamenca, de la herencia del abuelo Farruco. 
Y ahí estuvieron completando cartel el menor de los hermanos (El Carpeta) y el sobrino de ésta, ('El Barullo').
No cabe duda que los roles femeninos y masculinos en el baile de esta familia distan entre si un abismo.  La Farruca, poseedora de un estilo personal, ciertamente alejado de los cánones estilísticos de sus hijos, brilló con luz propia tanto en los jaleos/bulerías iniciales como es la escueta soleá fugaz derivada a bulerías. Breve pincelada de los tres protagonistas y paso para un magnánimo Juan Requena en solitario. 
El menor de los Farrucos, encaró alegrias demostrando que su fondo físico es prominente. Su juventud le hace dejarse llevar e impresionar con su velocidad, sus quiebros, sus remates y desmanes, en algunos casos, sin aparente ton ni son, lo que hace confundirnos y entrar en la creencia que lo que está haciendo una y otra vez son 'pataitas' por bulerías. Apenas silencio, todo fue un alegato estridente y sonoro (en sus pies) en un alarde de impresionismo histriónico. 
Barullo, con el mismo guión no fue más comedido que el primero, aunque supo canalizar la rabia y la fuerza contenida dejando destellos de solemnidad. 
Tras los tangos en las voces de Manuel de Tañé, Quini de Jerez y Mara Rey, la soleá de la Farruca fue lo mejor de la noche. Arrolladora y visceral en los momentos de quietud y desgarradora y sobrecogedora en la bulería. Tras un fin de fiesta por bulerías, el buen sabor de boca dejado en el escenario contrarrestó el poco tiempo en el mismo de los protagonistas. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

PACO DE MONTEFRIO

Sin movernos del pueblo de Montefrio, de sus cantaores, de sus aficionados y de los cantes que por allí se han escuchado, nos hacemos eco de un cantaor poco conocido, poco valorado pero con un repertorio  digno.
Hablamos de Paco de Montefrio. Tiene una discografía de vinilo ciertamente escasa en la que podemos encontrar desde zambras hasta serranas, bulerías o cartagenas y media granainas.
Grabó con Vicente el Granaino, guitarrista ciego de nacimiento al que en breve le dedicaremos un artículo.
Su andadura discográfica comenzó allá por 1967 grabando entre otros cantes 'Que guapa es la madrina', una rumba con letra de Frajiar-Zúñiga.

En primer lugar traemos una milonga de nombre 'un recuerdo granaino' (en el mismo disco grabó 'Piropos al Sacromonte', 'El aroma de tu pelo' y 'Haz bien y no mires a quién' (con la guitarra de Vicente el Granaino)


Pincha y escucha a PACO DE MONTEFRIO POR MILONGAS


Grabó además junto a Rocío la Campera un disco de vinilo para la casa Belter con cuatro cantes de los que les dejamos 'Los tres andaluces', unas bulerías con zorongo y fandango  (En esta serie grabó además 'Dos estrellas unidas', 'mi serrana y yo' y 'dos cuerpos y un alma')

Pincha y escucha a PACO DE MONTEFRIO Y ROCÍO LA CAMPERA


Por último les traemos una serrana titulada 'Mi serrana y yo' rematada con fandango de Granada, algo nada usual en el cante por serrana.

Pincha y escucha a PACO DE MONTEFRIO POR SERRANA Y FANDANGO DE GRANADA



Además de estas series grabó otro disco con Vicente el Granaino a la guitarra ('En el templo de Cartagena', 'Tira tu crespón al río', 'Dos luceros en el mar' y 'La fiesta de tu santo').

miércoles, 27 de noviembre de 2013

PANAERO DE MONTEFRIO

Uno de esos artistas granadinos que no han trascendido en el mundo del flamenco es el 'Panaero de Montefrio'. Un artista cuya trayectoria no va más allá del ámbito local, de su pueblo y los alrededores.
Cristobal Trujillo Garrido, natural de Montefrio, es un artista poco conocido. Nació el 1930 y su vida profesional se extiende a las localidades cercanas a la suya. Actuaciones en los pueblos de alrededores o en la campiña cordobesa son su principal credencial. 
En su haber cuenta con un disco publicado en los que no faltan los cantes clásicos: malagueñas, caña, fandango de Lucena, jabera,soleá, debla, serrana,polo, petenera nanas, o granainas.
Por otro lado también grabó un casette compartido con Manuel Ávila en 1984 con Fonorus  (Cantes puros del flamenco)
La guitarra acompañante es la de Miguel Ochando (etiquetado como Ochondo en el discopor error tipográfico) y grabado en los estudios Sonisur de Montilla (Córdoba).

 En la bella ciudad de Montefrío, rodeada de barvías tierras de secao y olivares, nace Cristóbal, de la familia de los mollas, el día 20 de diciembre de 1930. Toda su familia es gente del campo, atareada en las faenas agrícolas, durante las cuales se canturreaban tanto los padres como sus primos. Acude a la escuela hasta la edad de 9 ó 10 años en la que tiene que incorporarse a las labores de la tiera.
El hambre y la curiosidad infantil, junto con el trasiego de soldados de la guerra, le hacen acudir a sus acampadas para lavar los platos y cantarles a cambio de comer en su rancho. En esas correrías le acompañan sus amigos Rábano, Maguta, Velázquez, el Condeso...
En la radio y en las tournés que pronto hicieron su aparición solía escuchar a Pepe Pinto, Vallejo, Niño de la Huerta, Palanca, Niña de los Peines etc. Para verlos, se colaba o hacía recados para que lo dejaran pasar.


Él considera que el cante es una cosa importante, que en él se encierra casi todo y que los jóvenes de ahora deberían prestarle mayor atención. Nunca ha participado en concursos con la excepción del de Córdoba de 1956 al que acudió en compañía de su paisano Manolo Ávila. Nunca había cantado con guitarra y, al escucharlo, el Niño Ricardo le dijo: "¿Pero cómo vienes tú sin haber ensayado?" Para ir, el alcalde entregaba, a quien se lo solicitaba, un papel en el que señalaba su situación económica para que la organización del concurso pagara los gastos a los más necesitados. Con sus despistes característicos, Manolo no hizo la solicitud de ayuda y, cuando pusieron la lista de los que tenían que cobrar, no hacía más que preguntar a Cristóbal si él no estaba en la lista y si iba a salir su nombre. Cuando le dijeron que no cobraría porque en su papel decía que tenía una casa, contestó:: "eso, ahora voy y le pego bocaos a la casa".

En su juventud, hizo Cristóbal una gira con Paco el de Montefrío por toda la campiña cordobesa, por los pueblos de Priego, Carcabuey, Rute,....

Se casó Cristóbal a la edad de 37 años y tiene 3 hijos. Se siente más a si mismo cuando canta la caña o la serrana, aunque también se da buen apaño con los fandangos de Lucena y otros cantes.

Se dedicaba a la fabricación y venta de pan, de ahí su nombre artístico, que repartía tanto en Montefrío como en los demás pueblos de la comarca.

En la actualidad está aquejado de una enfermedad que no le impide hacer cuando la ocasión lo requiere, unos cantes y contar decenas de anécdotas.

Fuente: http://www.forummontefrio.es/forum/index.php?topic=1233.0



Escuchemos al 'Panaero de Montefrio' por malagueñas del Mellizo, fandangos del 'Gloria' y granaina-malagueña de Cepero en versión personal. 

Pincha aquí para escuchar al PANAERO DE MONTEFRIO
(Gentileza Rafael Hidalgo)





lunes, 25 de noviembre de 2013

domingo, 24 de noviembre de 2013

LATIDOS DEL AGUA. CIA PATRICIA GUERRERO

'Latidos del agua' es la metáfora de la vida que riega al Albaicín y los rincones de la Alhambra, la sangre que alimenta un barrio, la música que circula por las venas de Granada. 
Patricia Guerrero se ha atrevido a volar en solitario con una ópera prima milimétricamente estudiada, sentida y abordada desde la más pura esencia albaiciniera. A su corta edad ya puede presumir no sólo de los grandes premios en su carrera sino de ser capaz de dirigir un guión escénico y coreográfico muy interesante. 

Para ello tomó prestadas las creaciones de Ángel Barrios, de su vida de juventud en la taberna del Polinario, de su afición a la música y de su admiración por Granada. 
El guión de este espectáculo aborda de un lado, el clasicismo musical del compositor granadino en el que Patricia ha fundamentado una idea personal en torno al sentimiento de bailar algo nuevo para ella. Por otro el centralismo flamenco dirige su función vital y corporal. 
Dos partes bien diferenciadas, inconexas entre sí, pero con ambientes similares, fue la tónica general.  Tras atreverse a cantar la protagonista, algo desconocido para  los aficioandos, el Trío Albéniz (Jose Luís Recuerda-bandurria, Ismael Ramos-laud y Jose Armillas-guitarra) desgranó diferentes piezas de Barrios. 'Danza árabe', 'Albaicinera' o 'El Zacatín' fueron coreografiadas por la bailaora de aspecto árabe en sus ropajes y danzas. Alejandro Cruz Benavides al piano, por bulerías, con trémolos balsámicos en sus manos, dirigió notas al aire que dulcificó la figura de Guerrero en tanto que ésta se perdía entre las notas. Hasta aquí una primera parte bien estructurada de corte clásico. Pero la falta de conexión con lo flamenco fue notorio. A pesar de la intención y de que el agua corría sin cesar en la fuente trasera, puesta a tal efecto, la partición adoleció de un enlace argumental claro. 

Lo flamenco, por otro lado, no tuvo fisuras. Es un terreno donde la granadina se crece, al igual que sus músicos, ya fueren Luís Mariano a la guitarra, El Galli que a pesar de su voz rozada capeó el temporal o las pulcras manos de Miguel Cheyenne que tanto con el pandero como con el cajón adornaron la composición musical del grupo. Echamos de menos el baile de Patricia por tangos de Graná, que se quedaron en cante. En contraposición el regalo vino en la seguiriya dramática al baile acompañada, amén de la guitarra, del hilo musical de agua de la fuente. En su haber lineas rectas, sobriedad nítida en cada braceo y pulcritud corporal. El piano por guajiras y la voz del Galli fueron la ida y vuelta del espectáculo. Sin embargo, en las bulerías fue donde me sorprendió. Alejada del aire festero propio de este cante, en el baile supo contenerse y darse de forma precisa, sin abusar de la 'burleria' pero tejiendo un repertorio sensual sublime. 

Para acabar con el cuadro, la voz melismática de Arcángel, con el que lleva trabajando un par de años ayudó a redondear el 'totum' escénico. Puede que restara protagonismo, por ser un cantaor del nivel que es, pero no así, ella se 'enfrentó' a su cante en forma de zambra y de peteneras con bata de cola. 
Y en llegando al fin de fiesta, Ángel Barrios se despidió sonando Daphnis el Cloé y custodiado por el latido del agua.  






jueves, 21 de noviembre de 2013

LA TEMPORERA DE ROGELIO DE MONTEFRIO

En los últimos años estamos viendo como los repertorios de muchos cantaores están cambiando. Principiar un recital con una toná o martinete era usual en muchos de ellos/as. Pero en estos últimos años, entonar temporeras o cantes de trilla son una de las elecciones de estos cantaores. Fernando de la Morena ha sido uno de los que desde hace años ha rescatado estos cantes como parte de su repertorio. 
Realmente son cantes en desuso. No sabría decir hasta qué punto son cantes flamencos o no. Sin duda, su origen es folclórico por lo que su cercanía con el cante flamenco es evidente. Todos los cantes relacionados con el campo, ya sean, trillas, temporeras, pajaronas, cantes de siembra, de arrieros, de escarda, de gañanías etc tienen elementos comunes. Es posible que si quisiéramos agruparlo de alguna manera deberíamos hablar de tonadas campesinas. Tonadas pues el arco melódico que las secunda, en su práctica totalidad se asemeja a éstas. 
Hablemos de temporeras
¿De cuando datan estos cantes?- Teniendo en cuenta su origen folclórico y su procedencia campesina podríamos estar hablando de siglos. 
Agustín Gómez dijo de ellas que son 'cantes intermedios entre las trilleras y las tarantas'.
Domingo Manfredi opinaba que se adaptaban 'al ritmo del compás de la yunta de los mulos arando'.
(Definición del Drae: Yunta: Par de bueyes, mulas u otros animales que sirven en la labor del campo o en los acarreos).
 Difícil cuestión esta la de adivinar el compás de la yunta, pues dependiendo de la velocidad del arado así seria el compás. Por otro lado, y siendo cantes con analogías a las tonadas, carecientes de compás, poco sentido tiene estas palabras. 
Al respecto recogemos las interesantes afirmaciones de Paco Vargas en un interesante artículo sobre las tonadas campesinas apuntando lo que afirmaba Jose Carlos de Luna:
"Las temporeras más primitivas, que las escuchó en Lucena (Córdoba) se caracterizaban porque eran cantadas por un grupo de gañanes que guardando turno, cada uno cantaba un verso distinto. Siendo el desarrollo del cante así: iniciaba un gañán la copla cantando un verso y, al rematarlo, otro la recogía con un ¡Voy! turnándose entre ellos hasta que el último gritaba: ¡Fuera! y acababa la estrofa y el canto. Él mismo, en versión algo estrambótica calificó a la temporera de cante sin dolor ni estilo propio, mixto entre las trilleras y la taranta"

Teniendo en cuenta las diferentes teorías, no sólo de su origen, sino de sus características musicales y melódicas, todas ellas guardan entre sí un halo de cante primitivo con cierto aire romanceado. 
La provincia de Granada tiene en su haber un repertorio de estos cantes poco conocidos pero que todavía hay cantaores con afán de que no se olviden y que no se pierdan en el tiempo. Por suerte, internet nos da la posibilidad de disfrutar de estos cantes, algunos de ellos auténticas reliquias, que de no ser por aficionados que grabaron con sus cámaras arcaicas estos cantes no tendríamos apenas documentación. 
Sin lugar a dudas, son las temporeras de Montefrio las más conocidas y de las que disponemos más grabaciones. Haber más, haylas, pero están casi desaparecidas y el tiempo hará que se pierdan. 
Si de Montefrío tenemos las más conocidas, son Manuel Ávila y Juan Pinilla dos de los más importantes transmisores de estos cantes.  Pero retrocediendo en el tiempo hay que hablar de Rogelio Peña Moreno. Cantaor aficionado donde los haya, legó estos cantes a generaciones venideras. Una de las muestras más conocidas son las grabadas en el disco 'Mosaico de cantes granadinos' editado a raíz del XI Congreso de Actividades Flamencas (Granada 1983). 

De otro lado rescatamos dos modalidades de temporeras que el propio Rogelio grabó en una actuación en directo: 


Pincha para escuchar la TEMPORERA DE ROGELIO (MONTEFRIO)

Y echa luz a la vega
enciende niña el candil
y echa la luz a la vega
que vino los hortelanos
ya tenemos luna nueva


Pincha para escuchar la TEMPORERA DE ROGELIO (MONTEFRÍO)

Dios te guarde Tio Frasquito
que buenas están las papas
revuertas con los tomates
y en teniendo mucha pringue
que bien, pásame el gaznate

Como ya hemos anticipado, Manuel Ávila y Juan Pinilla han sido, entre otros, dos de los cantaores que han mantenido la tradición de rescatar estos cánticos de labor. Pero no han sido los únicos. El último cantaor al que hemos escuchado esta música ha sido al cantaor Sergio Gómez 'El Colorao'. A su manera, como él mismo anunció cantó una temporera recogida del repertorio de Rogelio.
Este es el cántico que entonó la semana pasada en el Palacio de los Condes de Gabia:

Pincha para escuchar la TEMPORERA DE SERGIO GÓMEZ 'EL COLORAO'

..............
aperaor que mis mulas son nuevas
y me duelen más
echa la luz a la vega
y enciende niña el candil
y echa la luz a la vega
que digan los hortelanos
ya tenemos luna nueva
ya tenemos luna nueva

Por último  recogemos lo que podría ser la primera grabación de un cante de estas características. Fechada en 1912 y bajo el título de 'Diligencia de Cartagena a Murcia' (Odeón X-41.279) entona coplas habladas y cánticos pareados además de arrear a las mulas de la diligencia.

Pincha para escuchar a ARANA. 'DILIGENCIA DE CARTAGENA A MURCIA'







sábado, 19 de octubre de 2013

MANUEL ÁVILA EN DIRECTO 1960 (II)

Para finalizar con Manuel Ávila por ahora, os dejamos el resto de grabaciones en directo rescatadas del archivo. 
Cantaor de amplio repertorio, tenía predilección por los cantes libres y es ahí donde destacaba, aunque como hemos escuchado,  en la seguiriya se encontraba muy a gusto y dejó el pabellón bien alto. 
Las grabaciones que les traemos a continuación forman del resto de la grabación casera. Según nos informó Juan Pinilla la guitarra pudiera ser la de Melchor de Marchena. 


Cante grande denominados por algunos el que interpreta aquí. Comienza con soleá apolá atribuida a Juan Breva (que grabara en 1910 con R. Montoya) que remata con soleá apolá atribuida al Fillo y continua con estilos trianeros tras el corte. 

A continuación se acuerda de D Antonio Chacón en la cartagenera. 


Por último se acuerda de nuevo de Juan Breva con abandolaos.



                                                           Manuel Ávila con Sabicas





lunes, 16 de septiembre de 2013

HONORES A LUÍS SOLER (II)

A Luís Soler



Cuentan los días y se agotan, por otro lado para reunir las firmas y apoyar al investigador Luís Soler Guevara para que le den la Medalla de Andalucía. Creo que el flamenco se lo merece no sólo ya por la intachable trayectoria de Luís sino porque el flamenco lo necesita. Tras ser Patrimonio inmaterial de la Humanidad poco o nada ha cambiado en pro del flamenco. ¿Que hace falta para que se dignifique como se merece este arte, esta profesión y esta pasión de tantos aficionados?- ¿Que pidamos la Medalla de Andalucía a alguien a quién considero particularmente se la merece con creces? Pensaría de igual forma si no fuera mi amigo Luís. 
Bien es verdad que desde que se inició esta campaña una parte de la afición se ha volcado en apoyar la iniciativa. Desde la misma página http://amigosdeluissoler.blogspot.com.es/ hasta el blog de otro gran investigador de Cádiz http://cdizflamencoflamencosdecdiz.blogspot.com.es/2013/04/luis-soler-guevara-solicitud-de-la.html y otros medios digitales o escritos. 
Aún así, no me ha parecido que haya habido un movimiento excepcionalmente grande para publicitar tal evento y la consiguiente recogida de firmas. 
Como somos los flamencos. Basta que alguno de ellos pueda conseguir algo importante, no ya para sí, sino para todos, y se apagan las velas y se esconden las manos. 
Les voy a contar un par de anécdotas. 
Hace un tiempo, charlando distendidamente con una aficionado mairenista le hablé de la importancia de los trabajos de los Soler (tío y sobrino) sobre la figura y la discografía de Antonio Mairena. Este aficionado conoce los libros (verde y negro) escritos por ambos, pero reconoce que no los había leido. Me presté a dejárselos, pues me parecía de recibo que un mairenista reconocido conociese que se dice de su 'cantaor'. 
No sólo se negó sino que vino a decir que a él nadie le dice como canta nadie, y menos un 'flamencólogo'. De nada sirvió explicarle que en estos libros no te dicen como canta Mairena sino que analizan su obra y dan datos más que interesantes sobre su vida y obra. Tras seguir charlando con él, a conciencia le saqué el tema 'Caracol', y la respuesta fue la esperada:'Ese no sabía cantá'- Desvirtuó el flamenco con sus chalauras de coplas y zambras'. 
Era previsible que un mairenista de estas características no hable bien de Caracol. Estos son los MALOS AFICIONADOS AL FLAMENCO, le pese a quién le pese. Se lo hice saber y poco más y me da con un garrote, diciendo que los jóvenes no sabíamos de esto. Puede que lleve razón, la experiencia es un grado, pero amigo, la ignorancia son dos. 
La otra anécdota me parece casi más graciosa. Les cuento.
Hago por conocer a un mairenista aférrimo que defiende que Antonio es el mejor cantaor de los todos los tiempos y que es el único, ni Camarón, ni Manuel torre, ni Chacón, ni nadie en la historia. Este 'señor' o 'talibán', también puso 'a caldo' a Caracol. Era de esperar. Se me ocurrió la idea de ponerle una grabación que llevaba en mi teléfono para que me diera su opinión, no sin antes hablar de Mairena y particularmente de 'los fandangos naturales o personales en la figura de Antonio Mairena'. Como conocedor de su obra dijo que a pesar de haber grabado pocos, reconocía que era un gran cantaor de fandangos y que  sabía que Mairena en fiestas y reuniones podía estar cantando por fandangos más de media hora. De hecho hay grabaciones. 
En esto que le puse la grabación casera que tenía en mi móvil. Eran dos fandangos de corte caracolero. Antes de terminar el segundo criticó tanto el cante como el cantaor, diciendo que esos fandangos eran del Almendro, que Caracol no había creado nada y que el cantaor hasta desafinaba. Le insté a que los escuchara de nuevo y me dijera si reconocía al cantaor. Aunque vi en él dudas por momentos, me confirmó que la voz le era familiar pero que no sabía quién era. 'Pues es Antonio Mairena, cantando por Caracol'- le dije. Se echó las manos a la cabeza como si hubiera dicho una aberración. Los puse un par de veces más y no fue capaz de reconocer que era el maestro de Los Alcores. Ahí es ná. 
¿Hasta donde llega la afición y donde la devoción?     
La respuesta la tienen, señores, en la obra de Los Soler sobre Antonio Mairena. Eso es afición. Lo de este 'señor' devoción.



Creo que en la recta final de recogida de firmas para lograr que este entrañable ser se lleva la Medalla y por tanto se la demos todos al 'Flamenco' es preciso que hagamos un poquito más por conseguirlo.
 Luego criticarán que si Luís es mairenista que si es malagueño, algecireño etc etc. A ver aficionados, que no la estamos pidiendo solo para Lúis, que a él no le hace falta, que la estamos pidiendo para todos nosotros. Me imagino la 'guasa' pueda haber en ciertos mentideros localistas por que no es de Jerez, Sevilla, Granada...
Cuando escribí la anterior entrada sobre Luís, me escribió un mensaje una amiga aficionada y me preguntó que si Luís era mi maestro en esto del flamenco. Le contesté que por supuesto que sí, en la misma medida que los son otras personas cercanas, de Jerez, Sevilla, Huelva o Granada, de aficionados, investigadores, periodistas etc que se dedican a hacer que esto funcione. 
No quiero extenderme más, pues tan sólo quiero que se siga en la intención y esfuerzo final de seguir con la recogida de firmas para que le den la Medalla de Andalucía al flamenco, y de paso a un aficionado al que admiro como persona y como aficionado. No me cuesta reconocerlo, al igual que admiro a otros investigadores y grandes entendidos en esto. Pero hoy le toca a Luís. 

Aquí les dejo un enlace para seguir con la recogida de firmas.


y de paso la entrevista que le hizo Fernando Olmeda hace escasos días en Nueva tribuna



(al hablar de Mairenistas, lo hago en todo caso desde el respeto a todos aquellos que gustan de su cante, yo el primero, y no encasillo a los aficionados que son admiradores de este gran cantaor, quede claro, pero en el caso de estos dos 'señores' reflejo que no solo son mairenistas sino malos aficionados)


sábado, 7 de septiembre de 2013

MANUEL ÁVILA EN DIRECTO EN 1960

                                                                                                                                            A Juan Pinilla


Sin lugar a dudas, Manuel Ávila ha sido uno de los grandes cantaores que ha dado la provincia de Granada en el siglo XX. Ganador del concurso de La Unión y premio Lámpara Minera entre otros muchos galardones, es a día de hoy uno de los referentes del cante granadino. No me equivoco si nombro los tres grandes cantaores que han sido y siguen maestros de los y las cantaoras granadinas. Sin tener en cuenta el orden, Enrique Morente, Manuel Ávila y Cobitos son los tres grandes referentes. 
La herencia cantaora de Cobitos en su forma de interpretar la granaina o la solea en los modos de Ramón el Ollero son fundamentales para entender a este cantaor pues la singularidad con la que las interpretaba son dignas de estudio. De Morente daría para varios artículos, por lo que lo dejaremos para otra ocasión, puesto que, a quién dedicamos esta entrada es al maestro Manuel Ávila. El gran aficionado jerezano Diego Alba y Villagrán ya nos ponía en su Archivo del Cante Andaluz grabaciones de Manuel. Era y es envidiable la musicalidad de su voz. 
Para conocer la figura de Manuel Ávila deberíamos acudir al cantaor Juan Pinilla, también Premio Lámpara Minera y admirador de los cantes del maestro de Montefrío.  El año pasado se cumplió el centenario de su nacimiento, al que se le dedicaron conferencias, recitales etc. 
Recogemos algunos apuntes publicados en diversos medios sobre la figura de Manuel Ávila:

Texto extraido de la Peña flamenca 'La Plateria'


Manuel Ávila Rodríguez nació en Montefrío, provincia de Granada, el 2 de septiembre de 1912, fue un cantaor con delirio por el cante, su afición era enorme, no paraba de buscar ocasiones para el cante. Era una enciclopedia viviente, una reliquia del cante en Granada. El paladar y la voz de Manolo eran exquisitos y cuando estaba con amigos, no paraba de hablar, cuando ya estaba cantando alguna de las muchas variedades de malagueñas que hacía, o algún cante de levante.
Se crió entre su casa y la casa de su tía, dos puertas más abajo, con la que pasaba largos ratos para escucharla cantar la malagueña del canario. Cantaban también su padre y los hermanos de este. De niño, con ellos se iba a la era, no solo para ayudarles sino para aprender cante. Pronto empezaría cantando en alguna boda. También asistía a los espectáculos que ofrecían las compañías que por su pueblo pasaban, La niña de los Peines, Pepe Pinto, Valderrama y el Níño de la Huerta, del que aprendió sus cantes. Dícen que, después cuando cantaron juntos, el Niño de la Huerta se quejaba, diciendo que Manuel era ocho años más joven y por eso cantaba mejor.
En 1949, 1950 y 1951 queda finalista del concurso "Fiesta en el Aire". Ese mismo año, obtiene el segundo premio, en el concurso celebrado en la Plaza de Toros de Granada. Desde entonces, se suceden los premios, el de Jerez de 1962, el de Fuengirola de 1963, gana también el concurso "Salto a la fama", el premio nacional de granaínas en el concurso de Córdoba, en Cabra gana tres años seguidos, en Priego, en Tomelloso, en Málaga cantando por serranas, en Barcelona consigue tres primeros premios y sobre todo en el concurso de Cantes de las Minas de la Unión, donde consigue primeros premios en 1982 y en 1983, cuando consigue la apreciada Lámpara Minera.
Era un estudioso del cante, meticuloso y escrupoloso a la hora de cantar. No quería "rebujar" el cante y repetía las terminaciomes de los tercios, solo en su casa o por la noche, hasta que los hacía como eran. Cantaba bien los cantes de su tierra, fue uno de los transmisores de la temporera de Montefrío:
Dios te guarde Frasquito
que buenas están las papas
regüertas con los tomates
y en teniendo mucha pringue
¡que bien pasan el gaznate!
Vivió un tiempo en Barcelona, donde quedó su familia, regresando el sólo a su pueblo. Vivió para el cante aunque no de el. Fue carnicero en su pueblo. Grabó, con Joselero, el disco "Viejo Caudal Flamenco", a beneficio de la ITEAF. También los cantes de Levante, con que ganó la Lámpara Minera, en una antología de ganadores de La Unión. En 1984 le pusieron un marcapasos y ese mismo año le hicieron un homenaje en Montefrío, que duró casi toda una noche, de cantaores y artistas que actuaron en el mismo. En 1993, moría con 81 años.


Juan Pinilla también dedicó un artículo muy interesante del cantaor en el diario Granada Hoy: 



Los cien años de Manuel Ávila


Este 2012 es el año del centenario del nacimiento de Manuel Ávila Rodríguez, oriundo de Montefrío, cantaor flamenco de largo historial artístico repleto de galardones y un no menos copioso calendario de anécdotas que lo convirtieron en el entrañable personaje que fue durante sus más de ochenta años de vida y que se puede descifrar en los numerosos escritos que han glosado más tarde críticos o aficionados al flamenco que lo conocieron. 

Manuel Ávila entusiasmó nuestra joven afiliación por el flamenco cuando el cante aún encerraba tantos ocultos misterios para nosotros. A la mente se nos viene la figura de un señor delgado, de ropas elegantes y mal combinadas, posiblemente fruto de su despiste colosal, otro de los rasgos personales que más anécdotas le valieron. Señor delgado, entrado en años, cantando sin cesar desde el alba hasta entrada la madrugada, un cante tras otro, mientras sujeta los machos que embridan la bestia, mientras recoge ramales de los olivos hasta dejarlos impecables, al son de temporeras, malagueñas de la Trini o cualquier cante que acudiese a su fértil imaginario flamenco. 

Nació en Montefrío en 1912 en una familia de aficionados al flamenco apodados Los Cargaos, y por ello a veces recibió el sobrenombre de El cargaíllo. Emparentado con el cante clásico desde su niñez, podemos observar un perfil artístico con dos épocas bien diferenciadas: la época chaconera y la época mairenista. En sus comienzos, Manuel Ávila disfrutó de las compañías de cante flamenco que pasaban por la entonces remota ciudad de Montefrío. Al encontrarse tan mal las comunicaciones, muchos de los cantaores flamencos que pasaban por este municipio se quedaban a pernoctar y ello provocaba veladas prolongadas en la noche donde las figuras y los aficionados locales alternaban el cante. Cuentan que en una ocasión, el mismo Niño de la Huerta se sintió herido de orgullo por la bravura y majestuosidad con que Manuel Ávila había acometido el cante. 

Chacón y Cayetano Muriel fueron las principales influencias que se pueden apreciar en sus primeros cantes, testimonios de los que a penas hay documentos sonoros pues Manuel Ávila, de profesión carnicero, no dio el salto al cante hasta casi el medio siglo de vida y fue precisamente en el concurso radiofónico Salto a la fama de RNE en 1966, donde quedó finalista, y a raíz de ahí se enfrascó en un periodo concursero del que salió más que airoso: Premio Nacional por Seguiriyas en Jerez de la Frontera, Premio Nacional en el Concurso Nacional de Córdoba, Yunque de Badalona (Barcelona) y hasta veinte primeros premios en el Festival del Cante de las Minas de la Unión, entre ellos, la Lámpara Minera en 1983, con 71 años. Los galardones enumerados son la tercera parte de los que llegó a cosechar, y por ellos ostenta el título de cantaor más premiado de la provincia de Granada en la historia del flamenco granadino. En este caso, no importa la cantidad, si no además, la calidad de los concursos que ganó: RNE, Córdoba, La Unión, Barcelona. 

En 1972 participó en el concurso que conmemoraba el cincuentenario del famoso Concurso de Cante Jondo de Granada en 1922, organizado, entre otros, por Manuel de Falla y García Lorca. Manuel Ávila consiguió el tercer premio, superado por Diego Clavel (actual figura del cante, que consiguió el segundo) y Calixto Sánchez (actual figura del cante, que consiguió el primer premio). 

Su participación en festivales flamencos por toda la geografía le llevó a compartir escenario con Juanito Valderrama, Antonio Mairena (por quien iría profesando admiración hasta advertir influencias de su cante en el último periodo de su vida), Jacinto Almadén, Canalejas de Puerto Real, Camarón, Fosforito o José Menese. 

Sus grabaciones discográficas son escasas en solitario, donde podemos encontrar, junto a la insigne guitarra de Manolo Sanlúcar, Raíces del cante, y un disco inédito que sufragó su paisano montefrieño, el poeta José Ávila García, afincado en Madrid, donde aparece la dirección musical del mismo Pepe de la Matrona y la guitarra de Vargas Araceli. De este último solo existe una copia en poder del poeta. Posteriormente, Manuel Ávila participó en antologías de cante de todo tipo: cantes mineros, cantes por malagueñas, serranas, y así, hasta llegar a su última grabación discográfica, con el sello Veteranos del Cante Granadino, colección del área de Cultura de la Diputación de Granada, y dirigida por Juan Bédmar. La grabación se realizó poco tiempo antes de la muerte de Manuel Ávila, y aun así conserva un sabor impecable. Le acompaña la brillante guitarra de Miguel Ochando. 

En Montefrío existe una peña flamenca que lleva su nombre, fundada en 1980. En Barcelona, donde emigró en los años 60 de forma intermitente, ya que iba y venía para probar suerte con el cante, viven sus hijos y nietos, y allí existen numerosas tertulias flamencas donde lo valoran y donde han publicado discos recopilatorios y libros sobre la figura artística de este montefrieño ilustre que este año hubiera cumplido 100. 

Manuel Ávila es uno de los cantaores flamencos más prolíficos del siglo XX. Fue conocido por toda la geografía flamenca, respetado por los 'entendidos' del arte y por las jóvenes generaciones que veían en él un referente. Para muchos, fue un bohemio del arte, una persona a la que no le interesaba el dinero, si no el arte en sí, la investigación, el cuidado y la delicadeza por la conservación de las formas clásicas del cante, y sobre todo, la tertulia íntima, el cuarto de los cabales que surgía tras cualquier actuación y donde se podía dar el verdadero rito del cante flamenco, ese que protagonizan sus aficionados. 

El palacio de los Condes de Gabia acogió el viernes por la tarde una mesa redonda donde flamencólogos como Francisco Hidalgo, llegado desde Barcelona, Francisco Paredes, del Festival de Las Minas de La Unión, Antonio Lastra y Antonio Gallegos, de Granada, el cantaor Paco Moyano, y el guitarrista Francisco Manuel versaron sobre su vida artística y las numerosas anécdotas que protagonizó el cantaor montefrieño a lo lago de su dilatada trayectoria, en un clima emotivo de afición y respeto por esta figura del cante. Montefrío fue el escenario del homenaje que se celebró hace unos días y donde se pudieron degustar las reflexiones y el cante. Las jornadas se llevaron a cabo en el Museo del Olivo, próximo a la entrada de Montefrío, y culminaron con el cante del maestro Manolo Osuna, compañero infatigable de Manuel Ávila en los años 70 y 80, y una de las últimas reliquias del cante flamenco existente
.




Aunque el interés  de esta entrada no se centra en adjuntar artículos sobre el maestro, si consideramos procedente publicar estos apuntes para ahora si, publicar unas grabaciones que hemos rescatado del archivo de Granadaiflamenco y queremos compartir con nuestros amigos. Posiblemente sea la primera vez que muchos aficionados escuchen estos cantes de Manuel Ávila  pues se trata de unas grabaciones en directo, recogidas con uno de aquellos artefactos de cintas de gran tamaño. Los cantes en cuestión se grabaron en 1960 en la que se encontraban varios aficionados extranjeros. Después de charlar con Juan Pinilla nos advierte que estas grabaciones si son conocidas en Montefrío por los aficionados locales, aunque es posible que por el resto no lo sean por lo que desde aquí le damos difusión

Comienza la grabación con unas palabras en inglés de uno de los aficionados, probablemente el dueño del magnetofón introduciendo y versando sobre la figura de Manuel Ávila (no las subimos pues entendemos que lo que interesan son los cantes inéditos de Manuel)

La primera grabación son seguiriyas en los modos de Manuel Torre (las que grabara en 1929 con la guitarra Miguel Borrull). Manuel Ávila interpreta las mismas letras que ya hiciera el jerezano. Subimos también la grabación de M. Torre y de otros cantaores para facilitar al aficionado los matices de unos y otros cantes.  Manuel Ávila admiraba soberanamente el cante de Manuel Torre. 

Escucha a Manuel Ávila por Seguiriyas

Escucha a Manuel Torre por seguiriyas

El siguiente cante que recogemos es una malagueña del Mellizo. 

Parece que Ávila toma como referencia el cante del Niño de la Isla. Este cantaor grabó en 1910 con la guitarra de Ramón Montoya esta malagueña con igual letra.

Escucha a Manuel Ávila por malagueñas

Escucha a Niño de la Isla por malagueñas

Por último escuchamos a Manuel Ávila recogiendo los cantes de Manuel Torre, esta vez por soleá. No acierta del todo Ávila en la interpretación de la soleá de Alcalá en la versión de Manuel Torre pues alarga los tercios en contra del cante hablado y recogido del jerezano. 
Sin embargo en el cante de Triana con el que finaliza la soleá se recrea en el estilo atribuido a Jose Lorente. En su versión personal se acerca a una versión de este cante que grabara Pepe de la Matrona en 1954 con la guitarra de Perico del Lunar padre. 

Escucha a Manuel Torre por soleá

Escucha a Pepe de la Matrona por soleá

(Continuará...)


















domingo, 25 de agosto de 2013

III Festival de Las Cuevas

Como habrán observado nuestros lectores, a lo largo del verano apenas hemos colgado reseñas, noticias, artículos de investigación etc por diversas causas. Retomaremos nuestra actividad a partir de septiembre aunque como aperitivo les invitamos a que acudan a alguna de las diferentes citas flamencas que quedan en Granada antes de que termine el verano. 
El tercer festival de las Cuevas del Sacromonte se consolida y ofrece un cartel de lujo en el que la apertura corre a cargo de Jaime Heredia 'El Parrón' y de Manuel Heredia. A Jaime ya lo conocemos y su metal nos traslada al pasado, al vino añejo macerado en barricas de roble americano. De Manuel Heredia habría que escribir un capítulo aparte. A pesar de tener ciertos recelos hacia la crítica flamenca, es un artista muy poco valorado con una carga jonda admirable. Tiene unas condiciones increibles para con el cante, y un metal de voz que engancha, además de ser un gran aficionado capaz de enfrentarse a cualquier estilo de cante y resolver con solvencia. 
Les dejo el cartel del festival sacromontano y les invito a que, si son granadinos o residen aquí, no pierdan la oportunidad de escuchar buen cante y ver buen baile, y si están fuera, acérquense por el mismo motivo.



jueves, 1 de agosto de 2013

LOS VERANOS DEL CORRAL 2013


Tras sufrir recortes en su programación, el ciclo flamenco 'Los veranos del Corral' mantiene el nivel del flamenco estival granadino en lo más alto. Como cada año, la programación está cuidada y esto hace que, a pesar de la crisis, de la mucha o poca afluencia de público y/o del interés por ver flamenco, todo aquel que quiera y decida disfrutar de flamenco pueda tenerlo a la mano; y a precios populares, que diría aquel.
Tras dos semanas de actuaciones, damos cuenta de lo que pudimos ver, de lo que aconteció y de cómo lo vivimos desde nuestro punto de vista.

Comenzamos con Rafael Campallo. No es la primera vez que ha visitado las tablas del Corral y espero que no sea la última. Cuando nos visitó ya dimos cuenta de la sorprendente capacidad que tiene para transmitir. Posee una verticalidad en su baile de órdago, una fuerza comedida que utiliza a su antojo para dar sentido a cada paso, a cada sonido y cada braceo.
Con malagueña mostró credenciales. Sobrado. Estilísticamente soberbio y correcto en el montaje. Para que funcione un espectáculo no todo es el artista principal sino que la retaguardia hace de colchón elevador del artista para completar un gran espectáculo. Rafael se guió por la guitarra de Juan Campallo en la música. Y nos sorprendió con una rondeña muy cuidada musicalmente y en solitario. Para el taranto volvió Rafael a mostrar su fenotipo flamenco. Lineas verticales en su cuerpo, ejecutando un baile muy masculino al igual que hizo en alegrías con las que cerró la ronda bailaora. Entre medias, la voz de Jeromo Segura se 'marcó' una soleá trianera encontrándose a si mismo y dándolo todo. ¡Como sonó Jeromo! Y para completar el cuadro la percusión de Jose Carrasco, correcto, medido y encontrando su sitio en cada momento.
El martes nos perdimos la oportunidad de ver a Paloma Fantova pues acudimos al estreno de 'Duende' en los jardines del Generalife. 
Lee la reseña en www.Deflamenco.com

Como hemos visto en los últimos años, bailaoras niponas han formado parte del cartel de la muestra de baile granadina. Este año ha sido Eiko Takahashi. La estética nipona en el Corral siempre ha estado en el escenario, ya fuera en forma de catanas o de trajes típicos. Eiko obvió atuendos 'japos' para posicionarse en lo que realmente gusta: flamenco sin adornos. A esta bailaora sexagenaria no le pidan una técnica depurada ni un marcado carácter en el escenario, porque al margen de si lo tiene o no, su forma de representar lo que siente a través de la danza flamenca deja de lado todo lo demás. Ella se siente flamenca y se busca como flamenca que es. Y su 'yo' más flamenco está en sus manos, en sus muñecas. Da igual que no sorprenda con sus pies, con sus caderas, porque nos despista, nos distrae y nos baila con su muñecas. Por momentos uno se olvida de lo demás y se deja llevar por la frescura de sus movimientos. Y esto es tan válido como aquel o aquella que argumenta su baile taconeando sin parar cual metralleta. Para más Inri no se detiene en bailar un estilo de cante sin más. De la malagueña pasa a los tangos del Piyayo con leves adornos musicales de farruca entre medias. Y lo propio al terminar con soleá que se desvanece en alegrías. Y para dar sentido, la guitarra de Marcos Palometas junto al cante de Sergio 'El Colorao' que se encontró a gusto por levante y Manuel Heredia que se acordó de Perrate y de Fernanda de Utrera por bulerías. 

Llevo un tiempo afirmando que Iván Vargas necesita terminar de despegar y volar en solitario. La herencia en la sangre es fundamental para entender su baile. Juan Andrés Maya, su maestro y mentor le ha dado todo para ser lo que es. Pero ya le ha llegado el momento de despegar, de salir, de encontrar su estilo propio y de distanciarse de su maestro teniéndolo siempre cerca. A Juan Andrés le debe mucho, pues como gran maestro que es ha sabido aportarle sabiduría y conocimiento a su juventud. Y lo mejor de todo, es que parece que lo está encontrando. A pesar de las posibles críticas que puedan suscitar mis comentarios sobre este bailaor, creo que está llamado a ser uno de los grandes bailaores del futuro granadino. Y digo del futuro porque le queda una gran carrera por delante. Aunque en mi opinión, le pese a quién le pese, es el mejor bailaor joven del Sacromonte. 
Presentó una adaptación de su espectáculo 'Yo mismo'. El cante corrió a cargo del Galli y de Miguel Lavi, dos imprescindibles en el atrás. Luis Mariano a la sonanta es otro cantar. Si decía del baile de Iván, de la guitarra granadina afirmo que Luís Mariano está en una órbita difícil de seguir. 
El violín por seguiriya de David Moreira presagiaba que el instrumento iba a aportar lo necesario a lo largo del conjunto musical de la noche para dar otro aire al espectáculo. Pero el abuso y el protagonismo excesivo no son buenos. 
Ecos de trilla y romance para el desenlace por seguiriyas fugaces de Iván. Luís Mariano tocó en solitario por taranta hasta la llegada del sacromontano que recogió la estela musical y comenzó a desplegar su talento. Ciertamente alejado de su maestro, la personalidad de Vargas  se hace necesaria y es el filón que necesitaba para decir con su cuerpo 'este soy yo' aún a pesar de los guiños lógicos a su escuela. Bulerías con violín en tono coplero y cante por derecho de Juan Ángel Tirado, Miguel Lavi y Galli. 
El final fue un homenaje al maestro granadino Manolete. Ya le hemos visto estas alegrías aunque su arrolladora personalidad dibujan otro baile, otra estructura y otro concepto siendo lo mismo. Y esto es lo más interesante en Iván: su crecimiento. Quiso regalar unas rumbas finales para dejar buen sabor de boca (ya lo dejó desde que salió al principio) amén del agradecimiento eterno a amigos y familiares.
Para terminar la semana (realmente terminó con David Carmona y Patricia Guerrero, espectáculo al que no pude asistir) el baile del joven Alberto Sellés. 
Un torbellino de buenas ideas, de depurada técnica y de buenas maneras. Y si encima comparte escena con Javier Barón el éxito es una garantía.
El repertorio de Alberto se basó en seguiriya de inicio en las que demostró la fuerza que posee en los pies. Con Javier Barón, en la caña, demostró que está a la altura del maestro alcalareño (salvando las distancias) a pesar de su juventud. En un paso a dos, ambos se reunieron, se adivinaron y se encontraron. Admirable la capacidad del joven de seguir la estela de Javier Barón y de personalizar su baile. Por alegrías, con las que cerró la noche volvió a recuperar la fuerza expresiva que tiene su taconeo apoyado en un braceo recto y compacto. Javier nos sorprendió con bulería que cayeron rítmicamente en soléa. Para el aficionado y para cualquier asistente a un espectáculo, es un privilegio poder ver y admirar  la maestría de Barón. 
Las transiciones al baile sonaron con El Galli por malagueñas y abandolao, y por tangos destacándose la voz de Manuel Romero. La guitarra de Juan Campallo dirigió el acompañamiento además de interpretar taranta en solitario. 












miércoles, 10 de julio de 2013

MONT DE MARSAN CUMPLE 25 AÑOS


Cualquier celebración de aniversario flamenco en la extensión que sea, es digna de mención. Si se trata de un festival que se sitúa fuera se nuestras fronteras, más aún. Mont de Marsan se ha convertido desde hace ya 25 años en uno de los emplazamientos más flamencos de Europa. Su festival, de gran formato para un pueblo de apenas 40.000 habitantes es toda una lección de humildad para cómo se deben de hacer las cosas, algo de lo que presumimos en Andalucía, en nuestra tierra, y que, visito lo visto, se queda solo en eso: presumir del aire. No han sido pocas las conversaciones que hemos escuchado y mantenido esta semana con artistas, periodistas y aficionados acerca de la forma de trabajar el flamenco por parte de los franceses y la frase se repetía una y otra vez: “En España no se hacen cosas así. Si se hicieran así nos iría mejor. Así nos va”. Y es una pena que sea el país galo el que movilice no sólo a todos sus habitantes, sino que el volumen de aficionados franceses de otras ciudades que se ha desplazado a este festival es enorme. Caras conocidas de otros festivales (Nimes, París, Lyon) participaron en este festival, ya fuere como público o como cursillistas. Y es que todavía tenemos mucho que aprender en cuestiones de industria cultural y dejar de mirarnos el ombligo. En este sentido el sobresaliente hay que dárselo a todos los responsables del festival, desde Sandrine Rabassa hasta los responsables de prensa, técnicos etc.
Sea como fuere, la edición 2013 de Mont de Marsan ha reunido a una nómina de artistas de primer nivel de la que le damos cuenta. El pequeño estado francés se convirtió durante una semana en centro neurálgico del flamenco. Cursos de cante, piano flamenco, baile, toque y compás en las figuras de Jose Valencia, Diego Amador, Lidia Valle, Farruquito, Perico Navarro, Javier Prieto, La Moneta etc dinamizaron las mañanas y las tardes hasta las seis y media de la tarde, hora esta en la que los espectáculos comenzaban. Una semana completa de actividades, exposiciones fotográficas, actuaciones fuera de programa oficial (festival Off) y trasnoches para aquellos que quisieran continuar en la madrugada en la conocida peña flamenca 'Quehupa' que dirige nuestra amiga Marie Pierre Masanes.
Arrancó el certamen con la actuación de María Pagés que trajo 'Utopia'. El mismo lunes comenzaron los cursillistas a ponerse al día con las clases. Al día siguiente Diego del Morao presentó básicamente su último disco con el añadido de contar con Pepe del Morao, Ane Carrasco, Maloco y Juan Carrasco. Fue esta la primera de varias noches en las que el cartel del día era compartido por otros artistas, pues la granadina Fuensanta 'La Moneta' se encargó de cerrar la noche dejando el pabellón del baile a la altura de las estrellas.



La fusión bien entendida en el flamenco no pasa necesariamente por unir diferentes elementos flamencos y no flamencos y esperar a que el resultado y/o el público decida si es digno de llamarse fusión y ser bien recibida. El piano flamenco es uno de los instrumentos musicales que más tarde se introdujo en el flamenco, (antes que el cajón) de las manos de Arturo Pavón. Diego Amador y Dorantes son el testigo renovador del piano flamenco. Procedentes de grandes dinastías gitanas, la fusión del miércoles se produjo no ya con otros instrumentos sino entre ambos. Dos pianos frenteados, cara a cara, mostrando que son capaces de hacer cada uno. Apoyándose, enfrentándose, tomando prestadas composiciones. Diego Amador se atrevió a acompañarse al cante, (es algo frecuente en él) con un eco claramente camaronero. Pero pareció que el peso musical fuera a la batuta de Dorantes ya que sus composiciones, posiblemente por ser más comerciales y conocidas, quedaron más latentes, aunque en bulerías las novedades de Amador dieron la nota.
Un rato antes, el ciclo de espectáculos situados en la carpa central trajeron la compañía de Vanesa Coloma, que con el cante de Jesús Corbacho y la guitarra de Oscar Lago deleitaron al público francés entre otros, con unas alegrías en la figura una Vanesa inspirada y provocadora.

Mercedes Ruíz es uno de los máximos exponentes del baile jerezano. Nuevas generación que viene pisando fuerte. Con un espectáculo sencillo en el diseño y grande en el elenco (David Lagos al cante y Santiago Lara al toque) pudimos ver 'Baile de palabra'. La estética de Ruíz es palpable y su técnica inmensa por lo que la redondez en el resultado del espectáculo fue destacable. La única pega fue la extensa duración del mismo que provocó en el público altibajos en su manera de agradecer el baile.
Al contrario que dos días antes, el baile precedió al baile y el cante cerró el programa. Dos voces antagónicas, la una laina y la otra quebrada, se unieron para conformar un recital abierto al disfrute. Arcángel y Esperanza Fernández no se enfrentaron sino que sumaron esfuerzos para ganar el partido. Con las guitarras de Dani de Morón y Miguel Ángel Cortés se alternaron en los cantes. El uno taranta, soleá y fandangos, la otra cantiñas, seguiriyas y tangos. La conjunción musical fue a base de tonás malagueñas y bulerías finales. Dos voces opuestas que se convirtieron en una sola.
Algo parecido suponíamos que iba a pasar el viernes cuando a las ocho de la tarde el programa anuncio el cante de Jose Valencia y Pedro el Granaino. De nuevo, dos extremos sonoros que compartieron espacio y cante. Aquí la dificultad de aunar voces fue notable principalmente porque cada uno canta en tonos distantes por lo que atreverse a cantar algo al unísono supondría que alguno de los dos tendría que esforzarse por subir o bajar tonos. Profesionales de esta categoría se atrevieron y comenzaron con pregones (cada una en un tono, con la dificultad que entraña) para dejarse el sitio el uno al otro. Ecos de soleá de Valencia que pasaron a fandangos de Rengel en la voz de Pedro o seguiriyas conformaron el peso del cante a dos. A partir de aquí, oportunidad de escucharlos por separado.
Compartieron la guitarra de Juan Requena, magistral en las formas de acompañar y adaptarse al cante de cada uno.


Primer envite del Granaino con granaina y media con verdial y tangos. Valencia afrontó soleá, alegrías y dejó paso a la seguiriya de Pedro y a los fandangos del Camas y de la Calzá. Nuevo envite de Jose con malagueñas y bulerías para rematar ambos con tonás. Sin duda, el mejor recital de todo el festival.
La segunda parte de la noche estuvo reservada para la guitarra de Tomatito. Si escuchar sus discos es un placer para los oidos, verlo y escucharlo en directo lo es aún más. Lo habré visto ocho o nueve veces en directo y cada día es distinto. Y mejor. Sus toques de siempre suenan cada vez diferentes. Son un soplo de musicalidad vanguardista que recuerdan a Camarón y al futuro, todo en uno. Sus acompañantes en el escenario (Kiki Cortiñas, Simón Román, Cristi Santiago y Lucky Losada) mantuvieron el nivel del concierto que sumaba enteros conforme pasaba el tiempo. Por otro lado, y como vemos desde hace años a otros grandes maestros como Paco de Lucía y Gerardo Núñez, el baile estuvo presente en la figura de Paloma Fantova. Una bailaora que posee una gran fuerza expresiva en su baile, cual caballo desbocado, pero con el encanto de tener el dominio del espacio y el tiempo.
La última noche era la baza fuerte del festival. Pero antes, a media tarde, la insólita unión de los textos de Lorca y el piano de Dorantes sonó en el teatro municipal. Extraña pues del recitado de los poemas del granadino universal se encargó Michel Vuillemoz. García Lorca traducido al francés junto a las notas jondas de Dorantes.


Y como digo el fin de fiesta para Farruquito. La particularidad de la última noche de este festival francés pasó por ofrecer en el mismo lugar donde se celebró el espectáculo una cena previa al mismo. Mesas redondas para diez comensales, asignadas junto a la entrada comprada y con un menú propio de una boda. Una imagen que bien parecía la de los tablaos en los que mientras se servía la cena se disfrutaba el espectáculo. Pero si de algo sabe el público francés aficionado al flamenco es de respeto. Por eso hasta que no se sirvió el postre no comenzó el soniquete.
Farruquito presentó 'Abolengo' junto a Karime Amaya al baile (junto a Román Vicenti, Luís Amador, Antonio Villar, Encarna Anillo, Zambullo) Un programa basado en el compás, en los bailes festeros, en la jarana propia del flamenco. Salvo algunos momentos de calma en la soleá, en la seguiriya (mínimos), en la zambra y en la nana del comienzo, el resto fue compás y fiesta. Algo de lo que sabe bien Farruquito que dejó mejor sabor de boca, si cabe, que el magnífico menú de la cena.
Después de varios días de intensidad, de espectáculos, de visitar a artistas en sus clases de cante, o baile, de trasnochar en la peña Quehupa, hacer el viaje de vuelta compartiendo experiencias y vivencias en el autobús hasta Bilbao con casi todos los artistas que he mencionado en esta reseña, la lectura a hacer del festival no puede ser otra que excelente.