La granaina o fandango de Granada ha
tenido dos lineas artísticas distintas partiendo de un mismo origen.
En su versión más autóctona y pura, y después de diversos
cultivadores más o menos significativos, llegó a su cenit con la
personalidad de Frasquito Yerbabuena. La otra linea fue cimentada,
engrandecida y divulgada por obra exclusiva de D Antonio Chacón,
respetando el material sencillo, popular y hermoso, el de la vieja
granaina.
Estas palabras extraídas del libro de
Blas Vega (Vida y cante de D Antonio Chacón, Demófilo 1975) suponen
una escueta explicación de la procedencia del cante por granainas y
de la cadena cantaora y transmisora que ha seguido hasta llegar a la
granaina tal y como se conoce hoy.
No queda duda pues, que fue Frasquito
Yerbabuena uno de los principales transmisores de este cante, junto
al Tejeringuero, Paquillo el del Gas o El Calabacino, todos ellos de
Granada. De todos estos cantaores recibiría Antonio Chacón
influencia para, años más tarde 'crear' su granaina y media
granaina.

Frasquito Yerbabuena
Sabedores de como se ha gestado el
cante por granainas y de la importancia de Chacón en este sentido,
nos acercamos a este cante a través de las grabaciones de granainas
que se conservan desde finales del siglo XIX hasta la segunda década
del siglo XX.
Fue en otoño de 1886 cuando Chacón
escuchó la granaina o fandango de Granada, cuando trabajaba en el
Café del Burrero puesto que allí trabajaba África Vázquez La
Pezeña. Cuatro años más tarde Chacón viajó a Granada, según
Blas Vega y estuvo una temporada aquí, tomando contacto profundo con
los cantes locales. Se dice que escuchó a mucha gente del campo y a
un cuadrero de los marqueses de Larios. Es en estos años cuando hace
acto de presencia el fonógrafo, por lo que toda la transmisión del
cante hasta entonces se hacía de forma oral, escuchando a los cantaores.
Con la
asimilación del fandango de Granada por parte de Chacón y fruto de su capacidad creativa, éste daría una impronta personal a su creación de granaina años más tarde. Pero la pregunta que
surge es: ¿a partir de que fechas exactamente Chacón cantaba las
granainas en público? Su biógrafo no nos da respuesta a esta
pregunta. Quizás no sea una cuestión fundamental la fecha o el
dato, pero nos preguntamos porqué Chacón no grabó la granaina (y
la media granaina) hasta 1925? (Blas Vega dixit). Sería interesante
averiguar a partir de que año está en circulación este cante, si
lo hacía el jerezano en Los Gabrieles o Villarosa o ya formaba parte
de su repertorio en sus viajes a Sevilla, Cádiz o incluso en Jerez.
La tonalidad de este fandango de
Granada (que después derivaría en granaina) es la misma que la del
fandango verdial aunque su estructura armónica es la de un fandango
(en sol mayor, tonalidad propia de las granainas) con inicio en Si
modal. Osea que nos encontramos un patrón análogo al de los
fandangos abandolaos.
Al igual que pasó en el cante por malagueñas,
que procede de los verdiales y del abanico de cantes derivados del
fandango, para la granaína se ralentizaría hasta llegar a la
velocidad rítmica que podemos escuchar en las grabaciones de pizarra
que se grabaron a partir de los años veinte. Este cambio de
velocidad convertiría a la granaina en un cante libre, desprovisto
de compás (como la malagueña).
Tirando de archivo, encontramos la
primera referencia en la discografía antigua en la que se menciona
un cante por granainas. Se trata del cantaor Canario Chico
(Villamartin S.XIX-Sevilla S.XX). El cante en cuestión se grabó en
1899 en un disco monofacial de pizarra (Berliner-62.609).
Como se puede apreciar en la grabación
anuncia granainas y se canta versos propios de la granaina, con
alusión a la Virgen de las Angustias, Alhambra, Albaicín etc. Sin
embargo el cante que suena no es una granaina, sino un fandango de
Granada (abandolao). La guitarra de Manuel López sigue el ritmo y la
velocidad propia de los cantes abandolaos.
Uno de tantos errores en
la discografía era el de etiquetar y nombrar un cante y grabar otro.
En cualquier caso, la importancia de este cante reside, a nuestro
entender, en la designación (que aunque errónea como granaina,
acertada atendiendo a un fandango de Granada) que se hace de tal cante,
y sobre todo, porque no fue su creador el primero que la grabó ni en
pizarra, ni en cilindro. Pueda no tener importancia que su creador no fuera el primero que la grabara, pues existen casos de creaciones que fueron grabadas antes por otros artistas que por sus creadores (fandango de Morente, grabado por Camarón de la Isla).
Para nosotros si tiene importancia, principalmente porque pasaron muchos años desde que el cante por granainas de Chacón estaba en el repertorio habitual del jerezano y fueron otros los que lo impresionaron en pizarra. Pasaron cerca de veinte años hasta que Chacón en su última etapa cantaora grabó en varias ocasiones la granaina y la media granaina. ¿Porque, teniendo la oportunidad y grabando en diferentes años otros cantes, no accedió a grabar granainas?-¿Le pasaría lo mismo que a Antonio Mairena en sus primeras grabaciones de pizarra, en las que no pudo decidir que cantes se grababan?
Lo dudo. Chacón ya era una eminencia en el cante y no creo que accediera a imposiciones de las casas discográficas.
En diciembre de 1909 aparece una nueva grabación de pizarra con un cante a destacar. Sucede lo mismo que en el cante del Canario. En la placa se anuncia granaina aunque se canta algo diferente (fandango de Málaga y fandango de Frasquito)
Se trata de Manuel Escacena (Zonophon X-5-52.018) con la guitarra de Román García.
Escucha a MANUEL ESCACENA pinchando en su nombre.
(continuará...)