lunes, 14 de abril de 2014

DIEGO CARRASCO EN GRANADA-10

Fuera de ciclos culturales y musicales, fuera de festivales y organigramas estructurados, la encomiable labor empresarial de Pepe Luís Carmona 'Habichuela', la labor de invertir dinero y esfuerzo sin aditivos económicos e institucionales que sufraguen gastos y/o producción hacen que Granada y su gente puedan disfrutar de artistas flamencos que, en otras circunstancias no podríamos salvo que acudiéramos a los grandes eventos (Bienal, Jerez, Madrid). No ya sólo por poder traerlos a las diferentes salas que hay, sino por la acertada elección a la hora de decidir a quién trae. 
Artistas inclasificables como Diego Carrasco no entran en los circuitos ortodoxos del cante y no siempre encajan en otros formatos culturales y musicales. 
De los diferentes festivales y ciclos flamencos que hay, pocos acertarían a traer al 'gurú del compás' e incluirlo en su programación. 
Quizás por esto el acierto de 'Habichuela' sea doble. 
La sala Granada 10 fue el escenario en el que más de ciento cincuenta aficionados corearon sus pegadizas letras, sus estribillos archiconocidos y sus nuevas creaciones. Y es que Diego y su Family Band no necesitan demasiado para hacer que su público no cese de bailar aunque no esté en el escenario. Una sala que ha abierto sus puertas desde hace un tiempo a este formato de llevar a cabo conciertos antes de su apertura nocturna como discoteca. 
La Family Band estuvo compuesta por Joselete (Musho gitano) y Luís de Periquín (también guitarra y bajo) en las voces, Ané Carrasco y Jesús Grande en la percusión y Fernando de la Morena Jr en la guitarra flamenca. 
El 'Tate' Diego arrancó con fuerza con 'Probe de mi' para seguir con la bulería 'Taqatac' y dejar paso a Joselete. La música de cabecera del programa de Quintero 'El son, la sal y el son' sonó en la misma voz, junto a Luís de Periquín. 
Vuelto a escena, Diego ya si se dedicó por completo a desglosar los temas de su último disco 'Hippytano', desde el 'Chatarrero sideral', su particular homenaje a Moraito (Morao del Alma) e Hippytano. 
El soniquete de sus composiciones hace que uno no pueda estar allí sin llevar el compás con el pie o dando palmas. Otros se aventuraron a salir a bailar delante del público o a pegarse 'pataitas'  en cualquier bulería. 
La grandiosidad de Diego no sólo reside en la magia del compás, en los temas pegadizos sino en la popularidad de muchas de sus composiciones. Tuvo que ser Miguel Poveda quién diera a conocer a medio mundo 'Alfileres de colores', cuya autoría no es nada menos que de Diego. Y así un sinfín de letras y músicas que circulan en las mentes cantantes de muchos aficionados como aquella letra de 'Jose Monge Cruz/ presente/ Jose Monge Cruz/ gitano/ Jose Monge Cruz/ la fuente/ Jose Monge Cruz/ El árbol/, tributo que también formó parte de la noche recordando al genio de San Fernando.
Otro memorable recuerdo al de San Fernando surgió cuando del palco lateral la cantaora Fita Heredia se atrevió a recordar la conocida letra que Rafael Fernández 'El Nene' le escribiera a Camarón de la Isla (Dicen de mi).
 Un concierto de poco más de una hora donde el gurú volvió a demostrar por donde van los nuevos tiempos flamencos, al menos, por donde avanzan los jóvenes del barrio de Santiago, donde allí es el 'Tate Diego'. 

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