miércoles, 10 de julio de 2013

MONT DE MARSAN CUMPLE 25 AÑOS


Cualquier celebración de aniversario flamenco en la extensión que sea, es digna de mención. Si se trata de un festival que se sitúa fuera se nuestras fronteras, más aún. Mont de Marsan se ha convertido desde hace ya 25 años en uno de los emplazamientos más flamencos de Europa. Su festival, de gran formato para un pueblo de apenas 40.000 habitantes es toda una lección de humildad para cómo se deben de hacer las cosas, algo de lo que presumimos en Andalucía, en nuestra tierra, y que, visito lo visto, se queda solo en eso: presumir del aire. No han sido pocas las conversaciones que hemos escuchado y mantenido esta semana con artistas, periodistas y aficionados acerca de la forma de trabajar el flamenco por parte de los franceses y la frase se repetía una y otra vez: “En España no se hacen cosas así. Si se hicieran así nos iría mejor. Así nos va”. Y es una pena que sea el país galo el que movilice no sólo a todos sus habitantes, sino que el volumen de aficionados franceses de otras ciudades que se ha desplazado a este festival es enorme. Caras conocidas de otros festivales (Nimes, París, Lyon) participaron en este festival, ya fuere como público o como cursillistas. Y es que todavía tenemos mucho que aprender en cuestiones de industria cultural y dejar de mirarnos el ombligo. En este sentido el sobresaliente hay que dárselo a todos los responsables del festival, desde Sandrine Rabassa hasta los responsables de prensa, técnicos etc.
Sea como fuere, la edición 2013 de Mont de Marsan ha reunido a una nómina de artistas de primer nivel de la que le damos cuenta. El pequeño estado francés se convirtió durante una semana en centro neurálgico del flamenco. Cursos de cante, piano flamenco, baile, toque y compás en las figuras de Jose Valencia, Diego Amador, Lidia Valle, Farruquito, Perico Navarro, Javier Prieto, La Moneta etc dinamizaron las mañanas y las tardes hasta las seis y media de la tarde, hora esta en la que los espectáculos comenzaban. Una semana completa de actividades, exposiciones fotográficas, actuaciones fuera de programa oficial (festival Off) y trasnoches para aquellos que quisieran continuar en la madrugada en la conocida peña flamenca 'Quehupa' que dirige nuestra amiga Marie Pierre Masanes.
Arrancó el certamen con la actuación de María Pagés que trajo 'Utopia'. El mismo lunes comenzaron los cursillistas a ponerse al día con las clases. Al día siguiente Diego del Morao presentó básicamente su último disco con el añadido de contar con Pepe del Morao, Ane Carrasco, Maloco y Juan Carrasco. Fue esta la primera de varias noches en las que el cartel del día era compartido por otros artistas, pues la granadina Fuensanta 'La Moneta' se encargó de cerrar la noche dejando el pabellón del baile a la altura de las estrellas.



La fusión bien entendida en el flamenco no pasa necesariamente por unir diferentes elementos flamencos y no flamencos y esperar a que el resultado y/o el público decida si es digno de llamarse fusión y ser bien recibida. El piano flamenco es uno de los instrumentos musicales que más tarde se introdujo en el flamenco, (antes que el cajón) de las manos de Arturo Pavón. Diego Amador y Dorantes son el testigo renovador del piano flamenco. Procedentes de grandes dinastías gitanas, la fusión del miércoles se produjo no ya con otros instrumentos sino entre ambos. Dos pianos frenteados, cara a cara, mostrando que son capaces de hacer cada uno. Apoyándose, enfrentándose, tomando prestadas composiciones. Diego Amador se atrevió a acompañarse al cante, (es algo frecuente en él) con un eco claramente camaronero. Pero pareció que el peso musical fuera a la batuta de Dorantes ya que sus composiciones, posiblemente por ser más comerciales y conocidas, quedaron más latentes, aunque en bulerías las novedades de Amador dieron la nota.
Un rato antes, el ciclo de espectáculos situados en la carpa central trajeron la compañía de Vanesa Coloma, que con el cante de Jesús Corbacho y la guitarra de Oscar Lago deleitaron al público francés entre otros, con unas alegrías en la figura una Vanesa inspirada y provocadora.

Mercedes Ruíz es uno de los máximos exponentes del baile jerezano. Nuevas generación que viene pisando fuerte. Con un espectáculo sencillo en el diseño y grande en el elenco (David Lagos al cante y Santiago Lara al toque) pudimos ver 'Baile de palabra'. La estética de Ruíz es palpable y su técnica inmensa por lo que la redondez en el resultado del espectáculo fue destacable. La única pega fue la extensa duración del mismo que provocó en el público altibajos en su manera de agradecer el baile.
Al contrario que dos días antes, el baile precedió al baile y el cante cerró el programa. Dos voces antagónicas, la una laina y la otra quebrada, se unieron para conformar un recital abierto al disfrute. Arcángel y Esperanza Fernández no se enfrentaron sino que sumaron esfuerzos para ganar el partido. Con las guitarras de Dani de Morón y Miguel Ángel Cortés se alternaron en los cantes. El uno taranta, soleá y fandangos, la otra cantiñas, seguiriyas y tangos. La conjunción musical fue a base de tonás malagueñas y bulerías finales. Dos voces opuestas que se convirtieron en una sola.
Algo parecido suponíamos que iba a pasar el viernes cuando a las ocho de la tarde el programa anuncio el cante de Jose Valencia y Pedro el Granaino. De nuevo, dos extremos sonoros que compartieron espacio y cante. Aquí la dificultad de aunar voces fue notable principalmente porque cada uno canta en tonos distantes por lo que atreverse a cantar algo al unísono supondría que alguno de los dos tendría que esforzarse por subir o bajar tonos. Profesionales de esta categoría se atrevieron y comenzaron con pregones (cada una en un tono, con la dificultad que entraña) para dejarse el sitio el uno al otro. Ecos de soleá de Valencia que pasaron a fandangos de Rengel en la voz de Pedro o seguiriyas conformaron el peso del cante a dos. A partir de aquí, oportunidad de escucharlos por separado.
Compartieron la guitarra de Juan Requena, magistral en las formas de acompañar y adaptarse al cante de cada uno.


Primer envite del Granaino con granaina y media con verdial y tangos. Valencia afrontó soleá, alegrías y dejó paso a la seguiriya de Pedro y a los fandangos del Camas y de la Calzá. Nuevo envite de Jose con malagueñas y bulerías para rematar ambos con tonás. Sin duda, el mejor recital de todo el festival.
La segunda parte de la noche estuvo reservada para la guitarra de Tomatito. Si escuchar sus discos es un placer para los oidos, verlo y escucharlo en directo lo es aún más. Lo habré visto ocho o nueve veces en directo y cada día es distinto. Y mejor. Sus toques de siempre suenan cada vez diferentes. Son un soplo de musicalidad vanguardista que recuerdan a Camarón y al futuro, todo en uno. Sus acompañantes en el escenario (Kiki Cortiñas, Simón Román, Cristi Santiago y Lucky Losada) mantuvieron el nivel del concierto que sumaba enteros conforme pasaba el tiempo. Por otro lado, y como vemos desde hace años a otros grandes maestros como Paco de Lucía y Gerardo Núñez, el baile estuvo presente en la figura de Paloma Fantova. Una bailaora que posee una gran fuerza expresiva en su baile, cual caballo desbocado, pero con el encanto de tener el dominio del espacio y el tiempo.
La última noche era la baza fuerte del festival. Pero antes, a media tarde, la insólita unión de los textos de Lorca y el piano de Dorantes sonó en el teatro municipal. Extraña pues del recitado de los poemas del granadino universal se encargó Michel Vuillemoz. García Lorca traducido al francés junto a las notas jondas de Dorantes.


Y como digo el fin de fiesta para Farruquito. La particularidad de la última noche de este festival francés pasó por ofrecer en el mismo lugar donde se celebró el espectáculo una cena previa al mismo. Mesas redondas para diez comensales, asignadas junto a la entrada comprada y con un menú propio de una boda. Una imagen que bien parecía la de los tablaos en los que mientras se servía la cena se disfrutaba el espectáculo. Pero si de algo sabe el público francés aficionado al flamenco es de respeto. Por eso hasta que no se sirvió el postre no comenzó el soniquete.
Farruquito presentó 'Abolengo' junto a Karime Amaya al baile (junto a Román Vicenti, Luís Amador, Antonio Villar, Encarna Anillo, Zambullo) Un programa basado en el compás, en los bailes festeros, en la jarana propia del flamenco. Salvo algunos momentos de calma en la soleá, en la seguiriya (mínimos), en la zambra y en la nana del comienzo, el resto fue compás y fiesta. Algo de lo que sabe bien Farruquito que dejó mejor sabor de boca, si cabe, que el magnífico menú de la cena.
Después de varios días de intensidad, de espectáculos, de visitar a artistas en sus clases de cante, o baile, de trasnochar en la peña Quehupa, hacer el viaje de vuelta compartiendo experiencias y vivencias en el autobús hasta Bilbao con casi todos los artistas que he mencionado en esta reseña, la lectura a hacer del festival no puede ser otra que excelente.  

1 comentario:

  1. Desde Granadaiflamenco queremos remarcar que en las palmas y el compás del espectáculo de Arcángel y Esperanza Fernández iban Jose Fernández y Jorge Pérez. Desde aquí nos disculpamos por no haberlos nombrado en la reseña.
    Saludos

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