Posiblemente sea Granada la ciudad que más estilos de tangos alberga. Sabido es que Cádiz tiene tangos propios, así como Triana, Jerez (en la versión de Tío Borrico), Extremadura o Málaga. Otrora son las adjudicaciones a artistas con entidad propia que son deudores de diversos estilos. Tangos del Titi, del Piyayo, de Pastora, de la Repompa o La Carlotica. Sin duda todos ellos son variaciones musicales bien distintas entre ellas. Pero si hay una variedad amplia de tangos se lo debemos a la ciudad de la Alhambra. Es posible que existan tal variedad de estilos en el sacromonte como estilos en todo el resto de la geografía flamenca. ¿A qué se debe esto?
Habría que contemplar el porqué determinadas zonas cantaoras han escogido un linea estilística diferente y conocer los porqués. Así, la zona de levante es conocida por sus tarantas, cartageneras, mineras levanticas etc, mientras que en el llamado triángulo geográfico flamenco (Jerez, Cádiz y los puertos y Triana) son más propios los cantes de soleares, seguiriyas o bulerías, amén de las alegrías.
Granada como tierra cantaora no está ni mucho menos lejos de la Baja Andalucía (que decía Antonio Mairena para situar zonas cantaoras) en cuanto a aportación de cantes propios. En cualquier caso los cantes autóctonos propios de esta zona son más musicales, más alegres y joviales y dejan clara su ascendencia folclórica. Ya hemos hablado en otra ocasión de la variedad de fandangos que ofrece la provincia de Granada. Casi todos sus pueblos (desde los alpujarreños hasta los costeros) tienen fandangos propios muy diferenciados entre ellos. Ejemplos conocidos los tenemos en los fandangos cortijeros de la costa o en la herencia que dejó África la Pezeña hasta Frasquito Yerbabuena ya en el siglo XX.
Hoy nos vamos a centrar en un estilo muy conocido en el Sacromonte, de corte muy alegre y ciertamente cercano a los tanguillos de Cádiz.
Se han denominado 'tangos de los merengazos' a un estilo de cante que puso en circulación María la Canastera aunque ya se consideraban como tal mucho antes.

María la Canastera
Se llamó María Cortés Heredia y fue bailaora antes que cantaora aunque llegó a grabar varios discos de vinilo en los años '60 y llegó a participar en la película 'María de la O' protagonizada por Carmen Amaya y con la participación de Antonio Mairena, Pastora Imperio, Antonio Moreno y la Niña de Linares. En su barrio natal tuvo una cueva en la que se daban zambras a diario y por la que pasaron personajes de la talla de Anthony Quinn, Alain Delon, Henry Fonda o Ingrid Bergman. También le bailó a Alfonso XIII en su juventud.
Pues esta referida artista fue quién dio a conocer y popularizó discográficamente este estilo de tango y años más tarde fue Curro Albaicín quién los rescató y los grabó en un recopilatorio de tangos netamente granadinos.
Faustino Núñez encuentra ya en 1879 una referencia en Cádiz sobre el tango de los 'merengazos'
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(Extraido de 'El afinador de noticias')
Anteriormente aparece una entrada con referencia a este canto escrito por Roberto Selles y del que también aporta información Faustino.
Hablamos de 1879-1880.
Pero hay que remontarse a varias décadas antes. Ya en los años '40 del siglo XIX el tango americano resonaba en la península y también hay documentados tangos flamencos aunque no mantenían la estructura musical que conocemos actualmente. La posible influencia de los jaleos extremeños en la génesis de los tangos darían más entidad a este cante aunque la diferencia aparece en el compás binario del tango frente al ternario de los jaleos. Es en esos años (1840-1870) cuando la influencia de los tangos americanos hace mella en la música andaluza y se produce una mezcolanza que desembocará en una especie de tango andaluz acriollado que tomaría cada vez más la tónica aflamencada hasta convertirse en tangos flamencos. Existe una teoría que viene a decir que los tangos de Granada podrían proceder de Cádiz y Málaga pero, ¿cuál es la fundamentación?
El puerto de Cádiz, como principal entrada de los barcos venidos de América no es argumento suficiente para establecer esta teoría, toda vez que una vez llegada esta música se reparte por toda la geografía nacional, principalmente Madrid, por lo que a Granada llegarían de igual forma que a Málaga o a Sevilla.
Mi teoría es que en determinadas zonas cantaoras no le prestarían atención a estos sones y fueron los artistas sacromontanos quienes introdujeron las melodías en sus cantes (incluyéndolas en las que ya poseían como herencia morisca) para dar como fruto al tango de los merengazos, entre otros. La personalidad y gran diversidad de tangos que posee Granada la convierte en generadora de variopintos estilos (y por tanto, el de los merengazos también). Según esta corriente que sitúa a Málaga y Cádiz como creadora antes que Granada, deberían aparecer más similitudes entre los estilos conocidos en Granada (tangos del Cerro, del camino, de las flores, etc etc.) y no es así. El Sacromonte posee unas características propias en cuanto al cante por tangos que no se parece en nada a otras comarcas generadoras de tangos. Cierto es que las referencias de los tangos granadinos en su versión más flamenca aparecen a partir del comienzos del siglo XX pero esto se debe a que las grabaciones en estos años eran escasas y Granada apenas tenía varios fonógrafos que sonaban en algunos cafés cantantes por lo que la popularización de estos estilos se haría por tradición oral exclusivamente, de manera que quedarían conservados en el barrio del Sacromonte sin recibir influencias ajenas. En cualquier caso Granada se puede considerar com la capital de los tangos flamencos. Existe en estos estilos un aire moruno característico que los identifica, por lo que podríamos hablar de más antigüedad aún. Desviar la atención y otorgar a Málaga o Cádiz la génesis de este tipo de tangos carece de rigor en cuanto que la zona del Sacromonte posee entidad propia en sus cantes principalmente porque proceden del folclore andaluz y de la herencia musical morisca.
Cambiando de tercio, en el diario 'El toreo' en su edición del 7 de junio de 1880 encontramos una referencia a 'los merengazos' esta vez relacionada con una corrida de toros
P
astor, que vestía grana y oro, previo el coasabido
brindis, se presentó ante Perlita, al qua
después de solos cuatro pases naturales, le metió
una ración de sable, por sitio más bajo del
que es conveniente y en dirección atravesada.
El bicho rodó. La faena no pudo ser más
corta.
¿Puede pedírsele más al matador?—decia
un ribereño que tenia á mi lado.
Nosotros le hubiéramos pedido solo una cosa,
y es que lo hubiera hecho mejor. Nada más
que eso.
La banda de ingenieros, sin duda para hacer
olvidar pronto la mala impresión que pudo causar
entre los aficionados la estocada profunda
que atizó Angelillo, dejó oír unos Merengazos,
que hacían saltar de su asiento á más de cuatro
espectadoras.
Y á mi también; ¿por qué no decirlo?
Por otro lado encontramos en el diario 'La Iberia' de Madrid otra referencia a los merengazos:(01/07/1880)
Las diferentes acepciones que encontramos con referencia a los merengazos sitúan este término entre el cante y la bebida. Parece que a finales del XIX se entonaban estos cantes cuando se estaba en estado ebrio y/o en estado anímico alegre.
La copla que recoge Faustino Núñez de un foro argentino aporta una pista en relación a la procedencia de este tipo de tango en su versión flamenca. Aparece publicado en la revista Demófilo El Folk-lore andaluz de 1882:
Señora casera
¿qué es lo que s'arquila?
Sala y antesala, comedó y cocina
¿Cuanto vale esto?
Vale cinco duros.
Dígale al amo que les den por...
Si,si,si
A mi me gustan los merengazos
No,no,no
que a ti te gustan los medios vasos
a ti te gustan los pio nonos
No.no.no
que ya te dicho que no los como (Tango de la casera o de los merengazos)
La referencia al dulce típico de Santa Fe acerca este cante a Granada irrefutablemente. Ahondando un poco en la historia de este dulce encontramos que los primeros indicios de un pastelito parecido al pionono aparecen en la España hispano-musulmana entre los siglos X y XI. Otras fuentes remontan la aparición de este pastel a la época en la que fue Papa Pío IX (de ahí su nombre). Al parecer el Pontífice quiso que la mitra tuviera la forma del pionono.
Así que mientras que la prensa gaditana sitúa por un lado este término en Cádiz, desde mucho antes ya era conocido en Granada. Algo tendrá de granadino este tango cuando las primeras referencias que conocemos en cuanto a las letras y la temática están relacionadas con Granada.
La primera referencia a los merengazos en la prensa granadina ya la relaciona con el cante por tangos propio de los gitanos del Sacromonte:
Para entender como se interpretaba este cante en Granada hay que remitirse a las diversas grabaciones que dejó María la Canastera grabadas en vinilo (cerca de veinte microsurcos)
Pincha y escucha el
TANGO DE LOS MERENGAZOS (MARÍA LA CANASTERA)
Una de las letras más conocidas en la interpretación del tango de los merengazos la canta Curro Albaicín con frecuencia: (la grabó en un cd en el que se recogen multitud de estilos granadinos de tangos)
“Chiquitita, no sé qué tengo,
que a mí me dolía la cabeza,
parece que me va entrando
el mal de la temblaera
ay parece que me va entrando
el mal de la temblaera”.
En resumen, el tango de los merengazos es el tango más ligero rítmicamente de todos los tangos granadinos. Una de las particularidades de estos es que la bandurria suele estar presente en el toque amén de las guitarras lo que realza la sonoridad del cante y le da mayor viveza. En el Sacromonte también se les conoce como tangos de la flor o de falseta o forman parte del ritual de boda gitano.
Y si hablamos de artistas con peso específico en los tangos morunos sacromontanos es de recibo podemos mencionar a Tía Marina Habichuela, Tía Concha Habichuela, Tere Maya, Carmelilla del Monte y más recientemente Enrique Morente.