viernes, 31 de julio de 2020

ESTRELLA MORENTE. TESELA. Generalife 30/07/2020

Nada nos sorprende cuando la unión de la música andalusí y lo flamenco se hermanan en un diálogo musical que nos presenta, en pleno siglo XXI, la fusión de los pueblos, de sus gentes, de su música y de la naturaleza que los hizo convivir en hermandad durante tanto tiempo. A nadie se le escapa que ambas músicas, han viajado en el tiempo de la mano, compartiendo ritmos, instrumentos, voces y melismas. 

Enrique Morente, el gran Enrique, se alió con la orquesta Chekara andalusí de Tetuán la última vez hace diez años, en un diálogo de culturas fascinante para reivindicar un pasado musical que tanto ha aportado al flamenco. Pero fue en 1983 cuando con 'Macama Jonda' y la orquesta Chekara comenzaran a solidificar culturas a través de la música.

Sin negar la evidencia, el relevo generacional de aquellos tiempos lo ha recuperado su hija Estrella, en un concierto flamenco-arabista que aúna la hermandad vivida en tiempos pretéritos para sonar a vanguardia sin perder un ápice de frescura. 

'Tesela' que así se llama este espectáculo se estrenó en los jardines del Generalife con lleno absoluto de público. Lo que a priori pudo parecer un recital de corte lineal, aplanado por la fusión de ambas culturas no fue sino la perfecta conjunción de la provocación de la paz y la búsqueda de equilibrio sonoro. 

El diseño escénico es sobrio, apenas alumbrado por luces de fondo que pintan los cantes y los toques de los músicos. Estrella, aparece en el lateral, con un traje gris perla brillante, cual Ángel caído del cielo interpretando su 'Vuelvo a la Alhambra' canción promocional del monumento tras el Covid 19. Sonaría al final del espectáculo a modo coral. 

Kiki Morente recogió el testigo cantando 'La Estrella' junto al violín de Jalal Chekara; Estrella se acordó de Macandé en el pregón de los caramelos y de Mairena en la conocida como toná chica. 
Buen repertorio de alegrías rememorando los ecos de su padre, que estuvo presente en todos y cada uno de sus lamentos. Las guitarras de Montoyita y Monti acompañaron la sección musical flamenca, que propuso Estrella en forma de tangos granadinos, con los saeteros, el lenguaje de las flores lorquiano y que remató con su primer éxito discográfico 'El Cerro de Palomares'. La tanda más flamenca de la noche la remato por tonás.

La transición vino de la mano de Dan Ben Lior, guitarrista israelí que tomó protagonismo toda la noche.  Y la anécdota de la noche nos la trajo la propia Estrella que quiso, a pesar de sabérsela, como afirmó, recitar papel en mano el poema anónimo del siglo XV 'Ya cantan los gallos' que recogió el patriarca de los Morente en 'Sueña la Alhambra' titulado 'Generalife'. 
Kiki Morente volvió a escena, acompañado por Montoyita para interpretar la taranta de Vallejo y media granadina de Chacón y morentiana. 
Hubo un cambio de rumbo en la sonoridad del recital cuando entró la familia Chekara para traer el sello distintivo que tanto ha aportado al flamenco: lo árabe. 

Tras un sólo musical de la orquesta, Estrella canta por zambra y tangos, seguido de las letras de Al-Mutamid en la voz de Kiki Morente. Con el acompañamiento de la orquesta, Estrella anunció fandangos de Tetuán, que a la sazón serían jaberas y fandangos de Lucena. 
Rememorando a su padre 'Encima de las corrientes' por bulerías, hubo espacio para la seguiriya y la soleá con la que remató 'Tesela'. que dejó claro que el diálogo de las armas musicales de ambas culturas fueron capaces de sembrar una paz sosegada en forma de recital de cante flamenco de uno de los ya iconos del flamenco del Granada 'La Estrella' Morente.







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