viernes, 5 de junio de 2026

El calentamiento infinito de Rocío Molina. 'Calentamiento'. Teatro Alhambra, 4 de junio de 2026.

Javier, ¡Párala, párala! 
Antes de empezar con el calentamiento comenzaré con un calentamiento previo a calentamiento para empezar a calentarme antes de empezar. ¿Vale, sí?
Si en algún momento pensáis que debería de estar terminando lo mejor será que os levantéis y os vayáis porque yo no voy a dejar de empezar nunca. 
Palabra de Molina.
Antes de estas palabras de Rocío, mientras el público se acomodaba, ella estaba en el escenario con esterilla y haciendo estiramientos corporales. Un calentamiento en toda regla. Y con las palabras anteriores y micro en el pecho empezó a narrar lo que pareció un calentamiento de un ensayo. Nadie calienta más que ella Nadie. Porque de la hora y media que duró su nueva propuesta toda ella fue un clamoroso calentamiento escénico y una performance que nos dejó atónitos. 
'Calentamiento' es una obra de teatro con tintes flamencos, coreográficos, con monólogos guasones y provocadores, señalando al público, pidiendo flores rojas e interaccionado con él, pidiendo hasta cigarrillos (una mujer de la segunda fila se vino arriba y llegó a buscarlos en su bolso para dárselos).
Pero todo era una pantomima monumental y fascinaste de los entresijos del flamenco, de la escena y de la danza contemporánea. 



Roció Molina es un portento de la naturaleza, con un fondo físico envidiable, con una técnica excepcional, con un conocimiento del flamenco, de la danza, de la performance atrevida y de lograr resultados pasmosos que te agarran y no te sueltan. Al bailaor/a tradicional le pudiera dejar un sabor agridulce, sobre todo si cree que el flamenco es solo soléa, tarantos o seguiriyas. El flamenco es ante todo, danza. No toda la danza es flamenco, pero todo el flamenco es danza. 
La primera parte de la obra fue un monólogo en el que ejercitó pies, nos explicó pasos y mudanzas de calentamiento, todo calentamiento, infinito calentamiento, hasta al punto que hace que a uno le duelan los pies y las piernas de verla y salga del teatro con sus agujetas inferidas de la nada. 
No hubo guitarras, pero sí música, no hubo cante pero sí voces. Bueno, cante hubo pero en la distancia, tras una cristalera y luces de neón donde se escondían soberanas y rebeldes Naike Ponce, Ana Salazar, María del Tango y Gara Hernández en una suerte de chicas ochenteras, modernas de guateque, flamencas como ellas solas y abrumadoramente irreverentes. 




Fue una fiesta continua con participación de Oruco que por momentos era entrenador, profesor o amigo en diálogos impertinentes y diseñados a la perfección para provocar con la palabra, con el cuerpo y con el gesto.
 La escenografía ayudó a entender el caos de un ensayo, de un calentamiento interminable. Decenas de sillas de bar desordenaban la caja escénica con un orden milimétrico. 
En esas ya se escuchaban las voces de ultratumba de las cantaoras con ecos camaroneros, morentianos, guiños a Chano Lobato y Las Grecas, siempre presentes. Hubo también rock, solos de batería de Rocío, música electrónica, hardkore y breakbeat. Todo fue una escena apocalíptica de principio a fin, un desorden ordenado solo en la cabeza de Rocío pero ¡que desorden más gratificante!. 
Lo más gratificante para uno es cuando te preguntan antes de empezar si esto me va a gustar porque no va a ser flamenco tradicional. ¿Y quién ha dicho que solo le tenga que gustar a uno lo tradicional, si lo tradicional es lo mas moderno y viceversa?




Rocío es la artista moderna más tradicional que existe y por ello, la más tradicional de todas las modernas. No es discutible. 
Y finalizó su calentamiento con una estampa tremenda. Las 'ochenteras' salidas de la discotéque cantiñeando rumbas y cuplets, con guasa y atino y remedando de nuevo a Las Grecas. 
Es difícil hacerse una composición de lugar de lo que pasó en el escenario solo a través de estas letras, pero las excelentes imágenes de Carlos Fernández (Extampasflamencas) nos ayudan a entender un espectáculo que debo calificarlo de genialidad. 











domingo, 28 de diciembre de 2025

La Cachucha. Primeras noticias.

 

El Conciso, 13 de enero de 1813

El Conciso, 20 de enero de 1813

El redactor general, 20 de enero de 1813.

El redactor general, 7 de febrero de 1813.

El Conciso, 7 de febrero de 1813.

El redactor general, 26 de febrero de 1813.

El redactor general, 25 de mayo de 1813.

El redactor general, 2 de junio de 1813.

El Conciso, 15 de junio de 1813.

Aurora patriótica mallorquina, 20 de junio de 1813.

El redactor general, 11 de julio de 1913.

El redactor general, 13 de julio de 1813.

El redactor general, 17 de julio de 1813.

El redactor general, 20 de septiembre de 1813.

El redactor general, 9 de diciembre de 1813.

El Conciso, 27 de enero de 1814.

El Conciso, 1 de febrero de 1814.

El redactor general, 19 de marzo de 1814.

El Conciso, 11 de abril de 1814.

El redactor general, 1 de mayo de 1814

Mercurio gaditano, 11 de junio de 1814.

Mercurio gaditano, 11 de septiembre de 1814.

Diario mercantil de Cádiz, 10 de septiembre de 1816.

Diario mercantil de Cádiz, 16 de octubre de 1816.

Diario mercantil de Cádiz, 15 de abril de 1817. (Café la Cachucha)

Diario mercantil de Cádiz, 23 de abril de 1817

Diario mercantil de Cádiz, 30 de abril de 1817






























































LA CACHUCHA

 

Teatro de la Gaîté. Trajes del señor Camprubi y la señora Dolores (Pas de la Cachucha) Pequeña galería dramática 1837


Miss Fanny Elssler, la cachucha (L'Opéra, 8) 1844


Trajes de Mariano Camprubi y Dolorès Serral bailando Cachucha. Teatro de la Gaîté. Trajes del signor Camprubi y la signora Dolores. Pas de la Cachucha (Pequeña galería dramática). 1837


Teatro Gymnase. Vestuario de la Sra. Grassot, en el papel de Amenaïde, y la Srta. Virginie Goy, en el papel de Julie, en La Cachucha, un vodevil.
Pequeña galería dramática. 1839






sábado, 27 de diciembre de 2025

LA BELLA OTERO

 Hoy le toca a la Bella Otero. Algunas de las imágenes aquí publicadas son desconocidas para el gran público, como la primera que aparece. 

1893


1895

1894

1894

1894

1894

1895


1910

1906




Carolina Otero y su pareja después de la Danza del toreador 1897


1895

1913





1895

1895





El calentamiento infinito de Rocío Molina. 'Calentamiento'. Teatro Alhambra, 4 de junio de 2026.

Javier, ¡Párala, párala!  Antes de empezar con el calentamiento comenzaré con un calentamiento previo a calentamiento para empezar a calenta...