lunes, 16 de septiembre de 2013

HONORES A LUÍS SOLER (II)

A Luís Soler



Cuentan los días y se agotan, por otro lado para reunir las firmas y apoyar al investigador Luís Soler Guevara para que le den la Medalla de Andalucía. Creo que el flamenco se lo merece no sólo ya por la intachable trayectoria de Luís sino porque el flamenco lo necesita. Tras ser Patrimonio inmaterial de la Humanidad poco o nada ha cambiado en pro del flamenco. ¿Que hace falta para que se dignifique como se merece este arte, esta profesión y esta pasión de tantos aficionados?- ¿Que pidamos la Medalla de Andalucía a alguien a quién considero particularmente se la merece con creces? Pensaría de igual forma si no fuera mi amigo Luís. 
Bien es verdad que desde que se inició esta campaña una parte de la afición se ha volcado en apoyar la iniciativa. Desde la misma página http://amigosdeluissoler.blogspot.com.es/ hasta el blog de otro gran investigador de Cádiz http://cdizflamencoflamencosdecdiz.blogspot.com.es/2013/04/luis-soler-guevara-solicitud-de-la.html y otros medios digitales o escritos. 
Aún así, no me ha parecido que haya habido un movimiento excepcionalmente grande para publicitar tal evento y la consiguiente recogida de firmas. 
Como somos los flamencos. Basta que alguno de ellos pueda conseguir algo importante, no ya para sí, sino para todos, y se apagan las velas y se esconden las manos. 
Les voy a contar un par de anécdotas. 
Hace un tiempo, charlando distendidamente con una aficionado mairenista le hablé de la importancia de los trabajos de los Soler (tío y sobrino) sobre la figura y la discografía de Antonio Mairena. Este aficionado conoce los libros (verde y negro) escritos por ambos, pero reconoce que no los había leido. Me presté a dejárselos, pues me parecía de recibo que un mairenista reconocido conociese que se dice de su 'cantaor'. 
No sólo se negó sino que vino a decir que a él nadie le dice como canta nadie, y menos un 'flamencólogo'. De nada sirvió explicarle que en estos libros no te dicen como canta Mairena sino que analizan su obra y dan datos más que interesantes sobre su vida y obra. Tras seguir charlando con él, a conciencia le saqué el tema 'Caracol', y la respuesta fue la esperada:'Ese no sabía cantá'- Desvirtuó el flamenco con sus chalauras de coplas y zambras'. 
Era previsible que un mairenista de estas características no hable bien de Caracol. Estos son los MALOS AFICIONADOS AL FLAMENCO, le pese a quién le pese. Se lo hice saber y poco más y me da con un garrote, diciendo que los jóvenes no sabíamos de esto. Puede que lleve razón, la experiencia es un grado, pero amigo, la ignorancia son dos. 
La otra anécdota me parece casi más graciosa. Les cuento.
Hago por conocer a un mairenista aférrimo que defiende que Antonio es el mejor cantaor de los todos los tiempos y que es el único, ni Camarón, ni Manuel torre, ni Chacón, ni nadie en la historia. Este 'señor' o 'talibán', también puso 'a caldo' a Caracol. Era de esperar. Se me ocurrió la idea de ponerle una grabación que llevaba en mi teléfono para que me diera su opinión, no sin antes hablar de Mairena y particularmente de 'los fandangos naturales o personales en la figura de Antonio Mairena'. Como conocedor de su obra dijo que a pesar de haber grabado pocos, reconocía que era un gran cantaor de fandangos y que  sabía que Mairena en fiestas y reuniones podía estar cantando por fandangos más de media hora. De hecho hay grabaciones. 
En esto que le puse la grabación casera que tenía en mi móvil. Eran dos fandangos de corte caracolero. Antes de terminar el segundo criticó tanto el cante como el cantaor, diciendo que esos fandangos eran del Almendro, que Caracol no había creado nada y que el cantaor hasta desafinaba. Le insté a que los escuchara de nuevo y me dijera si reconocía al cantaor. Aunque vi en él dudas por momentos, me confirmó que la voz le era familiar pero que no sabía quién era. 'Pues es Antonio Mairena, cantando por Caracol'- le dije. Se echó las manos a la cabeza como si hubiera dicho una aberración. Los puse un par de veces más y no fue capaz de reconocer que era el maestro de Los Alcores. Ahí es ná. 
¿Hasta donde llega la afición y donde la devoción?     
La respuesta la tienen, señores, en la obra de Los Soler sobre Antonio Mairena. Eso es afición. Lo de este 'señor' devoción.



Creo que en la recta final de recogida de firmas para lograr que este entrañable ser se lleva la Medalla y por tanto se la demos todos al 'Flamenco' es preciso que hagamos un poquito más por conseguirlo.
 Luego criticarán que si Luís es mairenista que si es malagueño, algecireño etc etc. A ver aficionados, que no la estamos pidiendo solo para Lúis, que a él no le hace falta, que la estamos pidiendo para todos nosotros. Me imagino la 'guasa' pueda haber en ciertos mentideros localistas por que no es de Jerez, Sevilla, Granada...
Cuando escribí la anterior entrada sobre Luís, me escribió un mensaje una amiga aficionada y me preguntó que si Luís era mi maestro en esto del flamenco. Le contesté que por supuesto que sí, en la misma medida que los son otras personas cercanas, de Jerez, Sevilla, Huelva o Granada, de aficionados, investigadores, periodistas etc que se dedican a hacer que esto funcione. 
No quiero extenderme más, pues tan sólo quiero que se siga en la intención y esfuerzo final de seguir con la recogida de firmas para que le den la Medalla de Andalucía al flamenco, y de paso a un aficionado al que admiro como persona y como aficionado. No me cuesta reconocerlo, al igual que admiro a otros investigadores y grandes entendidos en esto. Pero hoy le toca a Luís. 

Aquí les dejo un enlace para seguir con la recogida de firmas.


y de paso la entrevista que le hizo Fernando Olmeda hace escasos días en Nueva tribuna



(al hablar de Mairenistas, lo hago en todo caso desde el respeto a todos aquellos que gustan de su cante, yo el primero, y no encasillo a los aficionados que son admiradores de este gran cantaor, quede claro, pero en el caso de estos dos 'señores' reflejo que no solo son mairenistas sino malos aficionados)


sábado, 7 de septiembre de 2013

MANUEL ÁVILA EN DIRECTO EN 1960

                                                                                                                                            A Juan Pinilla


Sin lugar a dudas, Manuel Ávila ha sido uno de los grandes cantaores que ha dado la provincia de Granada en el siglo XX. Ganador del concurso de La Unión y premio Lámpara Minera entre otros muchos galardones, es a día de hoy uno de los referentes del cante granadino. No me equivoco si nombro los tres grandes cantaores que han sido y siguen maestros de los y las cantaoras granadinas. Sin tener en cuenta el orden, Enrique Morente, Manuel Ávila y Cobitos son los tres grandes referentes. 
La herencia cantaora de Cobitos en su forma de interpretar la granaina o la solea en los modos de Ramón el Ollero son fundamentales para entender a este cantaor pues la singularidad con la que las interpretaba son dignas de estudio. De Morente daría para varios artículos, por lo que lo dejaremos para otra ocasión, puesto que, a quién dedicamos esta entrada es al maestro Manuel Ávila. El gran aficionado jerezano Diego Alba y Villagrán ya nos ponía en su Archivo del Cante Andaluz grabaciones de Manuel. Era y es envidiable la musicalidad de su voz. 
Para conocer la figura de Manuel Ávila deberíamos acudir al cantaor Juan Pinilla, también Premio Lámpara Minera y admirador de los cantes del maestro de Montefrío.  El año pasado se cumplió el centenario de su nacimiento, al que se le dedicaron conferencias, recitales etc. 
Recogemos algunos apuntes publicados en diversos medios sobre la figura de Manuel Ávila:

Texto extraido de la Peña flamenca 'La Plateria'


Manuel Ávila Rodríguez nació en Montefrío, provincia de Granada, el 2 de septiembre de 1912, fue un cantaor con delirio por el cante, su afición era enorme, no paraba de buscar ocasiones para el cante. Era una enciclopedia viviente, una reliquia del cante en Granada. El paladar y la voz de Manolo eran exquisitos y cuando estaba con amigos, no paraba de hablar, cuando ya estaba cantando alguna de las muchas variedades de malagueñas que hacía, o algún cante de levante.
Se crió entre su casa y la casa de su tía, dos puertas más abajo, con la que pasaba largos ratos para escucharla cantar la malagueña del canario. Cantaban también su padre y los hermanos de este. De niño, con ellos se iba a la era, no solo para ayudarles sino para aprender cante. Pronto empezaría cantando en alguna boda. También asistía a los espectáculos que ofrecían las compañías que por su pueblo pasaban, La niña de los Peines, Pepe Pinto, Valderrama y el Níño de la Huerta, del que aprendió sus cantes. Dícen que, después cuando cantaron juntos, el Niño de la Huerta se quejaba, diciendo que Manuel era ocho años más joven y por eso cantaba mejor.
En 1949, 1950 y 1951 queda finalista del concurso "Fiesta en el Aire". Ese mismo año, obtiene el segundo premio, en el concurso celebrado en la Plaza de Toros de Granada. Desde entonces, se suceden los premios, el de Jerez de 1962, el de Fuengirola de 1963, gana también el concurso "Salto a la fama", el premio nacional de granaínas en el concurso de Córdoba, en Cabra gana tres años seguidos, en Priego, en Tomelloso, en Málaga cantando por serranas, en Barcelona consigue tres primeros premios y sobre todo en el concurso de Cantes de las Minas de la Unión, donde consigue primeros premios en 1982 y en 1983, cuando consigue la apreciada Lámpara Minera.
Era un estudioso del cante, meticuloso y escrupoloso a la hora de cantar. No quería "rebujar" el cante y repetía las terminaciomes de los tercios, solo en su casa o por la noche, hasta que los hacía como eran. Cantaba bien los cantes de su tierra, fue uno de los transmisores de la temporera de Montefrío:
Dios te guarde Frasquito
que buenas están las papas
regüertas con los tomates
y en teniendo mucha pringue
¡que bien pasan el gaznate!
Vivió un tiempo en Barcelona, donde quedó su familia, regresando el sólo a su pueblo. Vivió para el cante aunque no de él. Fue carnicero en su pueblo. Grabó, con Joselero, el disco "Viejo Caudal Flamenco", a beneficio de la ITEAF. También los cantes de Levante, con que ganó la Lámpara Minera, en una antología de ganadores de La Unión. En 1984 le pusieron un marcapasos y ese mismo año le hicieron un homenaje en Montefrío, que duró casi toda una noche, de cantaores y artistas que actuaron en el mismo. En 1993, moría con 81 años.


Juan Pinilla también dedicó un artículo muy interesante del cantaor en el diario Granada Hoy: 



Los cien años de Manuel Ávila


Este 2012 es el año del centenario del nacimiento de Manuel Ávila Rodríguez, oriundo de Montefrío, cantaor flamenco de largo historial artístico repleto de galardones y un no menos copioso calendario de anécdotas que lo convirtieron en el entrañable personaje que fue durante sus más de ochenta años de vida y que se puede descifrar en los numerosos escritos que han glosado más tarde críticos o aficionados al flamenco que lo conocieron. 

Manuel Ávila entusiasmó nuestra joven afiliación por el flamenco cuando el cante aún encerraba tantos ocultos misterios para nosotros. A la mente se nos viene la figura de un señor delgado, de ropas elegantes y mal combinadas, posiblemente fruto de su despiste colosal, otro de los rasgos personales que más anécdotas le valieron. Señor delgado, entrado en años, cantando sin cesar desde el alba hasta entrada la madrugada, un cante tras otro, mientras sujeta los machos que embridan la bestia, mientras recoge ramales de los olivos hasta dejarlos impecables, al son de temporeras, malagueñas de la Trini o cualquier cante que acudiese a su fértil imaginario flamenco. 

Nació en Montefrío en 1912 en una familia de aficionados al flamenco apodados Los Cargaos, y por ello a veces recibió el sobrenombre de El cargaíllo. Emparentado con el cante clásico desde su niñez, podemos observar un perfil artístico con dos épocas bien diferenciadas: la época chaconera y la época mairenista. En sus comienzos, Manuel Ávila disfrutó de las compañías de cante flamenco que pasaban por la entonces remota ciudad de Montefrío. Al encontrarse tan mal las comunicaciones, muchos de los cantaores flamencos que pasaban por este municipio se quedaban a pernoctar y ello provocaba veladas prolongadas en la noche donde las figuras y los aficionados locales alternaban el cante. Cuentan que en una ocasión, el mismo Niño de la Huerta se sintió herido de orgullo por la bravura y majestuosidad con que Manuel Ávila había acometido el cante. 

Chacón y Cayetano Muriel fueron las principales influencias que se pueden apreciar en sus primeros cantes, testimonios de los que a penas hay documentos sonoros pues Manuel Ávila, de profesión carnicero, no dio el salto al cante hasta casi el medio siglo de vida y fue precisamente en el concurso radiofónico Salto a la fama de RNE en 1966, donde quedó finalista, y a raíz de ahí se enfrascó en un periodo concursero del que salió más que airoso: Premio Nacional por Seguiriyas en Jerez de la Frontera, Premio Nacional en el Concurso Nacional de Córdoba, Yunque de Badalona (Barcelona) y hasta veinte primeros premios en el Festival del Cante de las Minas de la Unión, entre ellos, la Lámpara Minera en 1983, con 71 años. Los galardones enumerados son la tercera parte de los que llegó a cosechar, y por ellos ostenta el título de cantaor más premiado de la provincia de Granada en la historia del flamenco granadino. En este caso, no importa la cantidad, si no además, la calidad de los concursos que ganó: RNE, Córdoba, La Unión, Barcelona. 

En 1972 participó en el concurso que conmemoraba el cincuentenario del famoso Concurso de Cante Jondo de Granada en 1922, organizado, entre otros, por Manuel de Falla y García Lorca. Manuel Ávila consiguió el tercer premio, superado por Diego Clavel (actual figura del cante, que consiguió el segundo) y Calixto Sánchez (actual figura del cante, que consiguió el primer premio). 

Su participación en festivales flamencos por toda la geografía le llevó a compartir escenario con Juanito Valderrama, Antonio Mairena (por quien iría profesando admiración hasta advertir influencias de su cante en el último periodo de su vida), Jacinto Almadén, Canalejas de Puerto Real, Camarón, Fosforito o José Menese. 

Sus grabaciones discográficas son escasas en solitario, donde podemos encontrar, junto a la insigne guitarra de Manolo Sanlúcar, Raíces del cante, y un disco inédito que sufragó su paisano montefrieño, el poeta José Ávila García, afincado en Madrid, donde aparece la dirección musical del mismo Pepe de la Matrona y la guitarra de Vargas Araceli. De este último solo existe una copia en poder del poeta. Posteriormente, Manuel Ávila participó en antologías de cante de todo tipo: cantes mineros, cantes por malagueñas, serranas, y así, hasta llegar a su última grabación discográfica, con el sello Veteranos del Cante Granadino, colección del área de Cultura de la Diputación de Granada, y dirigida por Juan Bédmar. La grabación se realizó poco tiempo antes de la muerte de Manuel Ávila, y aun así conserva un sabor impecable. Le acompaña la brillante guitarra de Miguel Ochando. 

En Montefrío existe una peña flamenca que lleva su nombre, fundada en 1980. En Barcelona, donde emigró en los años 60 de forma intermitente, ya que iba y venía para probar suerte con el cante, viven sus hijos y nietos, y allí existen numerosas tertulias flamencas donde lo valoran y donde han publicado discos recopilatorios y libros sobre la figura artística de este montefrieño ilustre que este año hubiera cumplido 100. 

Manuel Ávila es uno de los cantaores flamencos más prolíficos del siglo XX. Fue conocido por toda la geografía flamenca, respetado por los 'entendidos' del arte y por las jóvenes generaciones que veían en él un referente. Para muchos, fue un bohemio del arte, una persona a la que no le interesaba el dinero, si no el arte en sí, la investigación, el cuidado y la delicadeza por la conservación de las formas clásicas del cante, y sobre todo, la tertulia íntima, el cuarto de los cabales que surgía tras cualquier actuación y donde se podía dar el verdadero rito del cante flamenco, ese que protagonizan sus aficionados. 

El palacio de los Condes de Gabia acogió el viernes por la tarde una mesa redonda donde flamencólogos como Francisco Hidalgo, llegado desde Barcelona, Francisco Paredes, del Festival de Las Minas de La Unión, Antonio Lastra y Antonio Gallegos, de Granada, el cantaor Paco Moyano, y el guitarrista Francisco Manuel versaron sobre su vida artística y las numerosas anécdotas que protagonizó el cantaor montefrieño a lo lago de su dilatada trayectoria, en un clima emotivo de afición y respeto por esta figura del cante. Montefrío fue el escenario del homenaje que se celebró hace unos días y donde se pudieron degustar las reflexiones y el cante. Las jornadas se llevaron a cabo en el Museo del Olivo, próximo a la entrada de Montefrío, y culminaron con el cante del maestro Manolo Osuna, compañero infatigable de Manuel Ávila en los años 70 y 80, y una de las últimas reliquias del cante flamenco existente
.




Aunque el interés  de esta entrada no se centra en adjuntar artículos sobre el maestro, si consideramos procedente publicar estos apuntes para ahora si, publicar unas grabaciones que hemos rescatado del archivo de Granadaiflamenco y queremos compartir con nuestros amigos. Posiblemente sea la primera vez que muchos aficionados escuchen estos cantes de Manuel Ávila  pues se trata de unas grabaciones en directo, recogidas con uno de aquellos artefactos de cintas de gran tamaño. Los cantes en cuestión se grabaron en 1960 en la que se encontraban varios aficionados extranjeros. Después de charlar con Juan Pinilla nos advierte que estas grabaciones sí son conocidas en Montefrío por los aficionados locales, aunque es posible que por el resto no lo sean por lo que desde aquí le damos difusión

Comienza la grabación con unas palabras en inglés de uno de los aficionados, probablemente el dueño del magnetofón introduciendo y versando sobre la figura de Manuel Ávila (no las subimos pues entendemos que lo que interesan son los cantes inéditos de Manuel)

La primera grabación son seguiriyas en los modos de Manuel Torre (las que grabara en 1929 con la guitarra Miguel Borrull). Manuel Ávila interpreta las mismas letras que ya hiciera el jerezano. Subimos también la grabación de M. Torre y de otros cantaores para facilitar al aficionado los matices de unos y otros cantes.  Manuel Ávila admiraba soberanamente el cante de Manuel Torre. 

Escucha a Manuel Ávila por Seguiriyas

Escucha a Manuel Torre por seguiriyas

El siguiente cante que recogemos es una malagueña del Mellizo. 

Parece que Ávila toma como referencia el cante del Niño de la Isla. Este cantaor grabó en 1910 con la guitarra de Ramón Montoya esta malagueña con igual letra.

Escucha a Manuel Ávila por malagueñas

Escucha a Niño de la Isla por malagueñas

Por último escuchamos a Manuel Ávila recogiendo los cantes de Manuel Torre, esta vez por soleá. No acierta del todo Ávila en la interpretación de la soleá de Alcalá en la versión de Manuel Torre pues alarga los tercios en contra del cante hablado y recogido del jerezano. 
Sin embargo en el cante de Triana con el que finaliza la soleá se recrea en el estilo atribuido a Jose Lorente. En su versión personal se acerca a una versión de este cante que grabara Pepe de la Matrona en 1954 con la guitarra de Perico del Lunar padre. 

Escucha a Manuel Torre por soleá

Escucha a Pepe de la Matrona por soleá

(Continuará...)


















domingo, 25 de agosto de 2013

III Festival de Las Cuevas

Como habrán observado nuestros lectores, a lo largo del verano apenas hemos colgado reseñas, noticias, artículos de investigación etc por diversas causas. Retomaremos nuestra actividad a partir de septiembre aunque como aperitivo les invitamos a que acudan a alguna de las diferentes citas flamencas que quedan en Granada antes de que termine el verano. 
El tercer festival de las Cuevas del Sacromonte se consolida y ofrece un cartel de lujo en el que la apertura corre a cargo de Jaime Heredia 'El Parrón' y de Manuel Heredia. A Jaime ya lo conocemos y su metal nos traslada al pasado, al vino añejo macerado en barricas de roble americano. De Manuel Heredia habría que escribir un capítulo aparte. A pesar de tener ciertos recelos hacia la crítica flamenca, es un artista muy poco valorado con una carga jonda admirable. Tiene unas condiciones increibles para con el cante, y un metal de voz que engancha, además de ser un gran aficionado capaz de enfrentarse a cualquier estilo de cante y resolver con solvencia. 
Les dejo el cartel del festival sacromontano y les invito a que, si son granadinos o residen aquí, no pierdan la oportunidad de escuchar buen cante y ver buen baile, y si están fuera, acérquense por el mismo motivo.



jueves, 1 de agosto de 2013

LOS VERANOS DEL CORRAL 2013


Tras sufrir recortes en su programación, el ciclo flamenco 'Los veranos del Corral' mantiene el nivel del flamenco estival granadino en lo más alto. Como cada año, la programación está cuidada y esto hace que, a pesar de la crisis, de la mucha o poca afluencia de público y/o del interés por ver flamenco, todo aquel que quiera y decida disfrutar de flamenco pueda tenerlo a la mano; y a precios populares, que diría aquel.
Tras dos semanas de actuaciones, damos cuenta de lo que pudimos ver, de lo que aconteció y de cómo lo vivimos desde nuestro punto de vista.

Comenzamos con Rafael Campallo. No es la primera vez que ha visitado las tablas del Corral y espero que no sea la última. Cuando nos visitó ya dimos cuenta de la sorprendente capacidad que tiene para transmitir. Posee una verticalidad en su baile de órdago, una fuerza comedida que utiliza a su antojo para dar sentido a cada paso, a cada sonido y cada braceo.
Con malagueña mostró credenciales. Sobrado. Estilísticamente soberbio y correcto en el montaje. Para que funcione un espectáculo no todo es el artista principal sino que la retaguardia hace de colchón elevador del artista para completar un gran espectáculo. Rafael se guió por la guitarra de Juan Campallo en la música. Y nos sorprendió con una rondeña muy cuidada musicalmente y en solitario. Para el taranto volvió Rafael a mostrar su fenotipo flamenco. Lineas verticales en su cuerpo, ejecutando un baile muy masculino al igual que hizo en alegrías con las que cerró la ronda bailaora. Entre medias, la voz de Jeromo Segura se 'marcó' una soleá trianera encontrándose a si mismo y dándolo todo. ¡Como sonó Jeromo! Y para completar el cuadro la percusión de Jose Carrasco, correcto, medido y encontrando su sitio en cada momento.
El martes nos perdimos la oportunidad de ver a Paloma Fantova pues acudimos al estreno de 'Duende' en los jardines del Generalife. 
Lee la reseña en www.Deflamenco.com

Como hemos visto en los últimos años, bailaoras niponas han formado parte del cartel de la muestra de baile granadina. Este año ha sido Eiko Takahashi. La estética nipona en el Corral siempre ha estado en el escenario, ya fuera en forma de catanas o de trajes típicos. Eiko obvió atuendos 'japos' para posicionarse en lo que realmente gusta: flamenco sin adornos. A esta bailaora sexagenaria no le pidan una técnica depurada ni un marcado carácter en el escenario, porque al margen de si lo tiene o no, su forma de representar lo que siente a través de la danza flamenca deja de lado todo lo demás. Ella se siente flamenca y se busca como flamenca que es. Y su 'yo' más flamenco está en sus manos, en sus muñecas. Da igual que no sorprenda con sus pies, con sus caderas, porque nos despista, nos distrae y nos baila con su muñecas. Por momentos uno se olvida de lo demás y se deja llevar por la frescura de sus movimientos. Y esto es tan válido como aquel o aquella que argumenta su baile taconeando sin parar cual metralleta. Para más Inri no se detiene en bailar un estilo de cante sin más. De la malagueña pasa a los tangos del Piyayo con leves adornos musicales de farruca entre medias. Y lo propio al terminar con soleá que se desvanece en alegrías. Y para dar sentido, la guitarra de Marcos Palometas junto al cante de Sergio 'El Colorao' que se encontró a gusto por levante y Manuel Heredia que se acordó de Perrate y de Fernanda de Utrera por bulerías. 

Llevo un tiempo afirmando que Iván Vargas necesita terminar de despegar y volar en solitario. La herencia en la sangre es fundamental para entender su baile. Juan Andrés Maya, su maestro y mentor le ha dado todo para ser lo que es. Pero ya le ha llegado el momento de despegar, de salir, de encontrar su estilo propio y de distanciarse de su maestro teniéndolo siempre cerca. A Juan Andrés le debe mucho, pues como gran maestro que es ha sabido aportarle sabiduría y conocimiento a su juventud. Y lo mejor de todo, es que parece que lo está encontrando. A pesar de las posibles críticas que puedan suscitar mis comentarios sobre este bailaor, creo que está llamado a ser uno de los grandes bailaores del futuro granadino. Y digo del futuro porque le queda una gran carrera por delante. Aunque en mi opinión, le pese a quién le pese, es el mejor bailaor joven del Sacromonte. 
Presentó una adaptación de su espectáculo 'Yo mismo'. El cante corrió a cargo del Galli y de Miguel Lavi, dos imprescindibles en el atrás. Luis Mariano a la sonanta es otro cantar. Si decía del baile de Iván, de la guitarra granadina afirmo que Luís Mariano está en una órbita difícil de seguir. 
El violín por seguiriya de David Moreira presagiaba que el instrumento iba a aportar lo necesario a lo largo del conjunto musical de la noche para dar otro aire al espectáculo. Pero el abuso y el protagonismo excesivo no son buenos. 
Ecos de trilla y romance para el desenlace por seguiriyas fugaces de Iván. Luís Mariano tocó en solitario por taranta hasta la llegada del sacromontano que recogió la estela musical y comenzó a desplegar su talento. Ciertamente alejado de su maestro, la personalidad de Vargas  se hace necesaria y es el filón que necesitaba para decir con su cuerpo 'este soy yo' aún a pesar de los guiños lógicos a su escuela. Bulerías con violín en tono coplero y cante por derecho de Juan Ángel Tirado, Miguel Lavi y Galli. 
El final fue un homenaje al maestro granadino Manolete. Ya le hemos visto estas alegrías aunque su arrolladora personalidad dibujan otro baile, otra estructura y otro concepto siendo lo mismo. Y esto es lo más interesante en Iván: su crecimiento. Quiso regalar unas rumbas finales para dejar buen sabor de boca (ya lo dejó desde que salió al principio) amén del agradecimiento eterno a amigos y familiares.
Para terminar la semana (realmente terminó con David Carmona y Patricia Guerrero, espectáculo al que no pude asistir) el baile del joven Alberto Sellés. 
Un torbellino de buenas ideas, de depurada técnica y de buenas maneras. Y si encima comparte escena con Javier Barón el éxito es una garantía.
El repertorio de Alberto se basó en seguiriya de inicio en las que demostró la fuerza que posee en los pies. Con Javier Barón, en la caña, demostró que está a la altura del maestro alcalareño (salvando las distancias) a pesar de su juventud. En un paso a dos, ambos se reunieron, se adivinaron y se encontraron. Admirable la capacidad del joven de seguir la estela de Javier Barón y de personalizar su baile. Por alegrías, con las que cerró la noche volvió a recuperar la fuerza expresiva que tiene su taconeo apoyado en un braceo recto y compacto. Javier nos sorprendió con bulería que cayeron rítmicamente en soléa. Para el aficionado y para cualquier asistente a un espectáculo, es un privilegio poder ver y admirar  la maestría de Barón. 
Las transiciones al baile sonaron con El Galli por malagueñas y abandolao, y por tangos destacándose la voz de Manuel Romero. La guitarra de Juan Campallo dirigió el acompañamiento además de interpretar taranta en solitario. 












miércoles, 10 de julio de 2013

MONT DE MARSAN CUMPLE 25 AÑOS


Cualquier celebración de aniversario flamenco en la extensión que sea, es digna de mención. Si se trata de un festival que se sitúa fuera se nuestras fronteras, más aún. Mont de Marsan se ha convertido desde hace ya 25 años en uno de los emplazamientos más flamencos de Europa. Su festival, de gran formato para un pueblo de apenas 40.000 habitantes es toda una lección de humildad para cómo se deben de hacer las cosas, algo de lo que presumimos en Andalucía, en nuestra tierra, y que, visito lo visto, se queda solo en eso: presumir del aire. No han sido pocas las conversaciones que hemos escuchado y mantenido esta semana con artistas, periodistas y aficionados acerca de la forma de trabajar el flamenco por parte de los franceses y la frase se repetía una y otra vez: “En España no se hacen cosas así. Si se hicieran así nos iría mejor. Así nos va”. Y es una pena que sea el país galo el que movilice no sólo a todos sus habitantes, sino que el volumen de aficionados franceses de otras ciudades que se ha desplazado a este festival es enorme. Caras conocidas de otros festivales (Nimes, París, Lyon) participaron en este festival, ya fuere como público o como cursillistas. Y es que todavía tenemos mucho que aprender en cuestiones de industria cultural y dejar de mirarnos el ombligo. En este sentido el sobresaliente hay que dárselo a todos los responsables del festival, desde Sandrine Rabassa hasta los responsables de prensa, técnicos etc.
Sea como fuere, la edición 2013 de Mont de Marsan ha reunido a una nómina de artistas de primer nivel de la que le damos cuenta. El pequeño estado francés se convirtió durante una semana en centro neurálgico del flamenco. Cursos de cante, piano flamenco, baile, toque y compás en las figuras de Jose Valencia, Diego Amador, Lidia Valle, Farruquito, Perico Navarro, Javier Prieto, La Moneta etc dinamizaron las mañanas y las tardes hasta las seis y media de la tarde, hora esta en la que los espectáculos comenzaban. Una semana completa de actividades, exposiciones fotográficas, actuaciones fuera de programa oficial (festival Off) y trasnoches para aquellos que quisieran continuar en la madrugada en la conocida peña flamenca 'Quehupa' que dirige nuestra amiga Marie Pierre Masanes.
Arrancó el certamen con la actuación de María Pagés que trajo 'Utopia'. El mismo lunes comenzaron los cursillistas a ponerse al día con las clases. Al día siguiente Diego del Morao presentó básicamente su último disco con el añadido de contar con Pepe del Morao, Ane Carrasco, Maloco y Juan Carrasco. Fue esta la primera de varias noches en las que el cartel del día era compartido por otros artistas, pues la granadina Fuensanta 'La Moneta' se encargó de cerrar la noche dejando el pabellón del baile a la altura de las estrellas.



La fusión bien entendida en el flamenco no pasa necesariamente por unir diferentes elementos flamencos y no flamencos y esperar a que el resultado y/o el público decida si es digno de llamarse fusión y ser bien recibida. El piano flamenco es uno de los instrumentos musicales que más tarde se introdujo en el flamenco, (antes que el cajón) de las manos de Arturo Pavón. Diego Amador y Dorantes son el testigo renovador del piano flamenco. Procedentes de grandes dinastías gitanas, la fusión del miércoles se produjo no ya con otros instrumentos sino entre ambos. Dos pianos frenteados, cara a cara, mostrando que son capaces de hacer cada uno. Apoyándose, enfrentándose, tomando prestadas composiciones. Diego Amador se atrevió a acompañarse al cante, (es algo frecuente en él) con un eco claramente camaronero. Pero pareció que el peso musical fuera a la batuta de Dorantes ya que sus composiciones, posiblemente por ser más comerciales y conocidas, quedaron más latentes, aunque en bulerías las novedades de Amador dieron la nota.
Un rato antes, el ciclo de espectáculos situados en la carpa central trajeron la compañía de Vanesa Coloma, que con el cante de Jesús Corbacho y la guitarra de Oscar Lago deleitaron al público francés entre otros, con unas alegrías en la figura una Vanesa inspirada y provocadora.

Mercedes Ruíz es uno de los máximos exponentes del baile jerezano. Nuevas generación que viene pisando fuerte. Con un espectáculo sencillo en el diseño y grande en el elenco (David Lagos al cante y Santiago Lara al toque) pudimos ver 'Baile de palabra'. La estética de Ruíz es palpable y su técnica inmensa por lo que la redondez en el resultado del espectáculo fue destacable. La única pega fue la extensa duración del mismo que provocó en el público altibajos en su manera de agradecer el baile.
Al contrario que dos días antes, el baile precedió al baile y el cante cerró el programa. Dos voces antagónicas, la una laina y la otra quebrada, se unieron para conformar un recital abierto al disfrute. Arcángel y Esperanza Fernández no se enfrentaron sino que sumaron esfuerzos para ganar el partido. Con las guitarras de Dani de Morón y Miguel Ángel Cortés se alternaron en los cantes. El uno taranta, soleá y fandangos, la otra cantiñas, seguiriyas y tangos. La conjunción musical fue a base de tonás malagueñas y bulerías finales. Dos voces opuestas que se convirtieron en una sola.
Algo parecido suponíamos que iba a pasar el viernes cuando a las ocho de la tarde el programa anuncio el cante de Jose Valencia y Pedro el Granaino. De nuevo, dos extremos sonoros que compartieron espacio y cante. Aquí la dificultad de aunar voces fue notable principalmente porque cada uno canta en tonos distantes por lo que atreverse a cantar algo al unísono supondría que alguno de los dos tendría que esforzarse por subir o bajar tonos. Profesionales de esta categoría se atrevieron y comenzaron con pregones (cada una en un tono, con la dificultad que entraña) para dejarse el sitio el uno al otro. Ecos de soleá de Valencia que pasaron a fandangos de Rengel en la voz de Pedro o seguiriyas conformaron el peso del cante a dos. A partir de aquí, oportunidad de escucharlos por separado.
Compartieron la guitarra de Juan Requena, magistral en las formas de acompañar y adaptarse al cante de cada uno.


Primer envite del Granaino con granaina y media con verdial y tangos. Valencia afrontó soleá, alegrías y dejó paso a la seguiriya de Pedro y a los fandangos del Camas y de la Calzá. Nuevo envite de Jose con malagueñas y bulerías para rematar ambos con tonás. Sin duda, el mejor recital de todo el festival.
La segunda parte de la noche estuvo reservada para la guitarra de Tomatito. Si escuchar sus discos es un placer para los oidos, verlo y escucharlo en directo lo es aún más. Lo habré visto ocho o nueve veces en directo y cada día es distinto. Y mejor. Sus toques de siempre suenan cada vez diferentes. Son un soplo de musicalidad vanguardista que recuerdan a Camarón y al futuro, todo en uno. Sus acompañantes en el escenario (Kiki Cortiñas, Simón Román, Cristi Santiago y Lucky Losada) mantuvieron el nivel del concierto que sumaba enteros conforme pasaba el tiempo. Por otro lado, y como vemos desde hace años a otros grandes maestros como Paco de Lucía y Gerardo Núñez, el baile estuvo presente en la figura de Paloma Fantova. Una bailaora que posee una gran fuerza expresiva en su baile, cual caballo desbocado, pero con el encanto de tener el dominio del espacio y el tiempo.
La última noche era la baza fuerte del festival. Pero antes, a media tarde, la insólita unión de los textos de Lorca y el piano de Dorantes sonó en el teatro municipal. Extraña pues del recitado de los poemas del granadino universal se encargó Michel Vuillemoz. García Lorca traducido al francés junto a las notas jondas de Dorantes.


Y como digo el fin de fiesta para Farruquito. La particularidad de la última noche de este festival francés pasó por ofrecer en el mismo lugar donde se celebró el espectáculo una cena previa al mismo. Mesas redondas para diez comensales, asignadas junto a la entrada comprada y con un menú propio de una boda. Una imagen que bien parecía la de los tablaos en los que mientras se servía la cena se disfrutaba el espectáculo. Pero si de algo sabe el público francés aficionado al flamenco es de respeto. Por eso hasta que no se sirvió el postre no comenzó el soniquete.
Farruquito presentó 'Abolengo' junto a Karime Amaya al baile (junto a Román Vicenti, Luís Amador, Antonio Villar, Encarna Anillo, Zambullo) Un programa basado en el compás, en los bailes festeros, en la jarana propia del flamenco. Salvo algunos momentos de calma en la soleá, en la seguiriya (mínimos), en la zambra y en la nana del comienzo, el resto fue compás y fiesta. Algo de lo que sabe bien Farruquito que dejó mejor sabor de boca, si cabe, que el magnífico menú de la cena.
Después de varios días de intensidad, de espectáculos, de visitar a artistas en sus clases de cante, o baile, de trasnochar en la peña Quehupa, hacer el viaje de vuelta compartiendo experiencias y vivencias en el autobús hasta Bilbao con casi todos los artistas que he mencionado en esta reseña, la lectura a hacer del festival no puede ser otra que excelente.  

miércoles, 26 de junio de 2013

ANTONIO MÁRQUEZ 'NIÑO DE GRANADA'

Después de tantas  idas y venidas con los posibles 'Niños de Granada' y tras despejar muchas dudas tanto Carlos Martín Ballester como Andrés Raya,  Jose Muñoz y Arturo Fernández encontramos un dato que hasta la fecha se desconocía. Al menos yo. Hasta ahora sabíamos que sólo grabaron en pizarra Antonio Martinez Camacho y Miguel Lopez. Pues bien, al parecer hubo un tercer Niño de granada que grabó. Y nada menos que con la guitarra de Ramón Montoya. Se trató de Antonio Márquez 'Niño de Granada'. Desconocíamos que hubiese grabado en pizarra, pero la emisora Unión radio, en su programación anuncia al cantaor Antonio Márquez 'Niño de granada' junto a Ramón Montoya. (información publicada en el diario 'La libertad' y en el diario 'Ondas' el 25 de abril de 1926)
Y un dato más curioso aún. Anuncia en su repertorio, entre otros cantes, 'media malagueña'.

Por ahora no parece que haya aparecido esta placa de pizarra, salvo que el implacable Carlos Martín la haya encontrado.

domingo, 23 de junio de 2013

OBITUARIO AL NIÑO DE LAS ALMENDRAS

Jose Ferrer 'El Niño de las almendras' nos dejó el pasado viernes. Fruto de una larga enfermedad que empeoró hace apenas unos meses y que le ha ganado la batalla. Aunque la mejor batalla a la que se ha enfrentado 'papa' como le decían los aficionados y amigos y de la que ha salido victorioso es la flamenca. No ha sido prolijo en dejar una herencia discográfica abundante, pero tampoco le ha hecho falta. La mejor herencia que nos lega es una palabra y su bondad. José ha sido de esos personajes flamencos que irradiaba sabiduría, personalidad y buen humor. Siempre estaba sonriendo y dándose a cualquier persona que le invitara a charlar. Así era. Hace ya algunos años tuve la oportunidad de entrevistarle para una investigación que yo estaba realizando y aunque nunca se publicó la entrevista, el pozo del saber que tenía este hombre en la cabeza era magnánimo. Amigo de los grandes maestros del cante del siglo XX, no presumía de ello. Fue un gran aficionado.




En los últimos años se le podía escuchar en un conocido local de la carrera del Darro y era todo un personaje. Elegantemente vestido, siempre de traje, con sus zapatos negros y blancos, muy al estilo Al Capone, se dejaba la voz cantándole al baile y desatando pasiones entre los aficionados que iban a escucharlo. Ayer mismo leí un comentario de mi amigo y bailaor Victor Castro acerca de él y de su forma de cantar; de quebrar los tercios a sus antojo, de no terminar el cante por soleá. Así era él. Anárquico cantaor. Personal.
Tuvo una peña flamenca en pleno barrio del Albaicín donde acogía a cualquier persona que allí se presentara como si fuera un amigo de toda la vida. Hoy mismo leo, en palabras de Josele de la Rosa, que han faltado muchos flamencos a su entierro en el cementerio de San José. Estoy seguro de que los que han subido no ha sido por falta de ganas o por no admirarlo lo suficiente. Lo entrañable de su figura ha hecho que no tenga enemigos. Estoy seguro. 
Echando un vistazo a su discografía leo en su blog que, según David Sorroche grabó por primera vez en 1951 con la casa Alhambra en el hotel 'Alhambra Palace' en una colección de antología de título 'Cantaores de Jaén y Granada'. Como pasa en no pocas ocasiones las fechas están equivocadas. EN 1951 la casa discográfica Alhambra no funcionaba como tal. Empezó a grabar placas de pizarra en 1955. Los dos cantes que rescatamos del Niño de las Almendras preceden de una placa grabada en 1956 con la guitarra de Miguel El Santo. Ya a finales del XX grabó otros cantes y apareció su voz en el cd 'Entre el ciprés y el jazmín'. 

No es intención hablar de su trayectoria flamenca, pues está en su mayoría publicado en internet. Tan sólo un obituario breve sobre su figura y su persona, pues como cantaor sobran las palabras. Lo mejor es escucharle. 
Descanse en paz






MARIQUILLA

Hoja del lunes, 16 de julio de 1962 Hoja del lunes, 17 de julio de 1962 Hoja del lunes, 23 de julio de 1962 Patria, 1 de agosto de 1962 Patr...